31 de julio de 2014

100 años de sumisión

Nota previa: Justo el día en que llegamos a los 100 años de petróleo en Venezuela, éste fue el artículo que El Universal de facto censuro, cuando sus nuevos dueños decidieron despedirme tras unos 15 años como uno de los no remunerados articulistas. Y me pregunto: ¿qué harán los pobrecillos censores cuando se les acabe algo que valga la pena censurar?… ¿a quién venderán sus entonces bufonadas de páginas?

Hoy se cumple 100 años desde el reventón del Zumaque 1, con lo cual se dio inicio a la era petrolera en Venezuela.
Esperaba comenzar éste día debatiendo los argumentos que esgrimen los comunistas de-aquí-no-me-quitas-tú, o los más democráticos quítate-tu-pa ponerme-yo, para convencernos de que ellos deben administrarnos nuestras resultas petroleras.
Pero en la semana leí un escrito de CEDICE que me demostró cómo hasta una organización que defiende las libertades individuales, y la cual debería ser una punta de lanza contra la centralización de nuestras resultas petroleras, igualmente termina contaminada por esa riqueza petrolera que afecta nuestra psiquis nacional.
Dice CEDICE: “El capitalismo de estado no ha funcionado en ninguna parte y en ninguna época. No funciona ni siquiera cuando los gobiernos cuentan con renta petrolera.”. Y con ello CEDICE demuestra no haber entendido que el capitalismo de estado no funciona… MUY ESPECIALMENTE, cuando los gobiernos cuentan con el poder que se deriva de una abundante renta petrolera. 
Y no es que crea que sistemas que promocionan un capitalismo de estado puedan funcionar bien, pero de lo que sí estoy seguro es que funcionan menos mal, cuando los recursos con los que el Estado ejerce ese capitalismo, provienen de impuestos pagados por los ciudadanos. Por lo menos en ese caso se establece un cierto vínculo de Estado-dependiente-de-ciudadano… en lugar del vínculo actual de ciudadano-dependiente-del-gobierno-repartidor-de-turno.
Durante 100 años hemos sido testigo de innumerables ejemplos de cómo el poder derivado de controlar el petróleo, subyuga a pueblos cercanos y lejanos… y ya eso debería convencernos de la necesidad de liberarnos de ese yugo.
Pero hay otra poderosa razón de ello y eso es que la repartición política de nuestras resultas petroleras nos ha convertido en un pueblo amoral. Y no hay mejor ejemplo de aquello que ver como se negocia el aceptar la suspensión un crimen como el de vender la gasolina en 1/758 parte del precio de la leche, contra la suspensión de otro crimen como el de regalar nuestra resultas petroleras a otros países. Los crímenes no se negocian… no se cometen y punto. 
“No nos dejes caer en tentación”… y el entregarle a cada ciudadano su cuota parte de las resultas petroleras removería, de una sola tajada, una inmensa fuente de tentaciones para cometer amoralidades.
Y aprovecho la ocasión para de nuevo solicitar que aparte de celebrar el día del árbol; el día de cualquier profesión que hay por ahí; el día de cualquier parroquia; celebremos el día del petróleo… para educar sobre el deber agradecerle a la providencia haberlo situado en nuestra tierra… y sobre la obligación que tenemos de darle un mejor uso. 
Y en ese sentido tampoco puedo dejar de recordarles que no se trata de renta petrolera… como los aprovechadores quieren hacernos creer, igual como cuando también hablan de producción petrolera… se trata de la extracción de recursos naturales no renovables… o sea nos estamos comiendo los capitales.
Y todo por lo cual hoy ruego hagamos lo necesario para rescatar, para nosotros los ciudadanos, el derecho de decidir sobre cómo usar lo que la providencia nos dejo. De hacerlo, les juro que por lo menos el 97 por ciento de todos los venezolanos estaríamos mejor, y lo cual no es un resultado nada desdeñable… igual como les juro que así podríamos al fin llegar a poder vivir en una nación, para así dejar de tener que vivir dentro de un negocio de otros.

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