9 de junio de 2011

¡Vivir pidiendo!

El cacique de turno, por cuanto nuestras fabulosas resultas petroleras le resultan insuficientes, explicaba cómo le pediría a Brasil 4 mil millones de dólares para ayudar construir las millones de viviendas qué, por cuanto no quiere que el sector privado venezolano o los profesionales venezolanos le tapen su brillo de Cacique Sol, le pedirá a China, Rusia, Bielorrusia e Irán que le construyan, con el fin de entregárselas a quienes se las pidan a él, como a él le parece que deban pedírselas, en sus asambleas de vivienda-venezolanas, a las que deben asistir quienes no que quieran quedar relegados a una segunda lista, una lista que todos intuyen que no servirá para la pedidera. ¡Vivir pidiendo! 
Y no se trata de cualquier casita... el cacique promotor nos cuenta que viene con escuelas, canchas deportivas, gimnasio, parque infantil, caminerías, áreas para cultivos, fuentes de empleos (carpinterías y ferreterías) y mucha seguridad... o sea en otras palabras ofrece, a los suyos TUTA LA VITA bella... ¿y los demás?... allá ellos. Y sale un viejito con una cuña diciendo "Si yo fuera muchacho de 18 años me iría a una nueva forma de vivir". 
Y como según el cacique nada de eso puede ofrecerlo ese capitalismo que convierte todo en mercancía, resulta indispensable darle más y más tiempo a su revolución, donde la única mercancía transable es la alabanza de sus ocurrencias.
Y, de repente, ese cacique que durante su gobierno ha regalado más de un año completo de producto interno bruto de Venezuela sólo en gasolina para nuestros carros, y que ha ayudado con dólares baratos a colocar millones de carros en las colas de nuestras carreteras, con un desprecio total a la economía, al ambiente y a la gente, pregunta en tono retórico... ¿qué es más importante los carros o la gente?
Y queda más claro que nunca que quien posee el control de la chequera de nuestras resultas petroleras, se considera en derecho de decir y hacer absolutamente cualquier cosa, sin necesidad de considerar minucias tales como la verdad, la decencia o el sentido común... e igualmente queda claro que los indios aceptan que tiene ese derecho... y quienes no, es sólo por cuanto prefieren a otro cacique al cual aceptarle sus tonterías.
Si alguien duda del porqué necesitamos quitarle al cacique nuestras resultas petroleras ése "Aló" es suficiente... y, mis no tan queridos QUÍTATETÚ-PAPONERMEYO, no me vengan con el cuento que con cambiar de cacique basta. Venezuela, para lograr ser más que el país de la piñata arreglada y negociada que es, necesita que sus ciudadanos salgan del trance del vivir pidiendo, en el cual fueron colocados a cuenta de un trágico accidente histórico. 
Y el actual cacique de turno está tan convencido de que si no logra construir las viviendas no podrá ser reelecto en el 2012, y está tan convencido de que si logra construirlas será cacique por unas cuantas lunas más, que nadie en su alrededor se atreve asomarle la verdad. Esa verdad de que un plan tan desbalanceado de inversión como el que se propone, generará todo tipo de cuellos de botella y situará tanta liquidez no absorbida en la calle, que sólo se avivará aún más esa inflación que al final, como siempre, terminan por pagar y sufrir quienes no tienen nada de recursos con que pagar y a quienes ya le sobran sufrimientos. Pero, el vergonzoso silencio de su círculo íntimo de interesados, es solo otra faceta del mismísimo problema. ¡Pobre pobres de Venezuela, bien caro pagarán las casitas rojas rojitas!

2 de junio de 2011

Patrioteros de pacotilla

Defender la patria por cuanto crees que te conviene políticamente, no tiene nada que ver con defender la patria y todo con explotar a la patria. Hay quienes hoy se rasgan las vestiduras ante una relativamente inofensiva expresión de disgusto de Estados Unidos por el hecho cierto de mantener el gobierno actual de Venezuela, y Pdvsa, una abierta amistad con un gobierno, Irán, y que se declara como enemigo de muerte de Estados Unidos.
¿Pero dónde está, por ejemplo, las protestas de cualquiera de estos agitados, cuando la Florida de verdad castigó a Venezuela prohibiendo el uso de la Orimulsión para la generación de su energía?
¿Pero dónde está, por ejemplo, las protestas de cualquiera de estos agitados, cuando Europa aumentaba de mes a mes los impuestos al consumo de la gasolina y con ello le imponían un arancel de facto a nuestro principal producto de exportación?
¿Sí, dónde estaban en ese entonces los Chávez, los Vivas, los Maduro, los Flores, los Ramírez rojo rojitos y los demás "petro-patriotas"? Pues calladitos, por cuanto no les convenía a sus pellejitos.
Yo sí me expuse, hasta al ridículo, solicitando por escrito, justamente en el DAILY JOURNAL que leían todos los estadounidenses, el boicotear a Mickey Mouse en Disney por lo de la Orimulsión. Yo sí publique más de cuarenta artículos sobre el tema de los impuestos al consumo de la gasolina y por cierto mi primer artículo en EL UNIVERSAL versaba justamente sobre ese tema.
En tal sentido tengo todo el derecho moral de decirles a estos patrioteros de pacotilla que se callen, que la defensa de Pdvsa comienza por casa y que lo que Estados Unidos ha asomando no le hará ni remotamente el mismo daño a nuestra querida Venezuela que su extraordinariamente mala administración, tanto de nuestra empresa extractora del petróleo como de nuestras resultas petroleras.
Ah, pero ya los oigo... todo eso es por cuanto Kurowski se opone a nuestra nueva y revolucionaria Pdvsa. Pues sí me opongo a ella, cómo no, pero, a diferencia de los cobardes oportunistas, también puedo evidenciar haber criticado la vieja Pdvsa, cuando me parecía que debería ser criticada.
¿Dónde están por ejemplo sus cuestionamientos, a tiempo, sobre varios de los aspectos del proceso de centralización de Pdvsa y de Apertura y que ciertamente podrían ser cuestionados? Yo sí critique públicamente la centralización de Pdvsa y varios aspectos de la Apertura, no después, sino durante.
¿Dónde está por ejemplo sus cuestionamientos sobre la venta a Citgo de petróleo a precios subsidiados, sólo para mostrar que esa empresa era rentable... así hubiere que pagar impuestos en Estados Unidos? Yo sí lo critique como lo que era, un engañoso abuso.
Fueron los soldados de Estados Unidos quienes liberaron a mi padre, un soldado polaco, del campo de concentración, por lo que le tengo un inmenso afecto por ese país. No obstante no vacilo ni un instante en criticar a Estados Unidos si hacen algo que considere vaya directamente en contra de los intereses de mi nación, o en contra de los intereses de su nación, puesto que eso es lo que hacen los amigos.
Por alguna razón la gran mayoría de los venezolanos llevamos una espinita antiyanqui por dentro, pero volver esa espinita en un maligno tumor, sólo se le puede ocurrir a un gobierno cancerígeno. Hagan un referéndum en Venezuela y pregúntenle a la ciudadanía que de tener que elegir a quién prefieren de aliado y amigo, a Estados Unidos o a Irán. ¡Atrévanse!

26 de mayo de 2011

Traficantes de ilusiones

Sin duda prefiero que un gobierno obtenga todos sus ingresos vía el cobro de impuestos a sus ciudadanos, para que quede claro quién trabaja para quien. En nuestra Venezuela lo que es perfectamente claro es que el ciudadano se encuentra subyugado por la chequera de las resultas petroleras en manos del cacique de turno. La noción de que somos un pueblo libre y soberano es tan ridícula que hasta causa risa. ¡Vaya independencia más fofa! 
No obstante, podría hasta entender un país reteniendo y usando las resultas petroleras de sus ciudadanos para construir infraestructuras como puentes y ferrocarriles, con las cuales apoyar las actividades de sus ciudadanos, pero, usarlas para entregarle viviendas a algunos de ellos, no tiene el más mínimo sentido y representa solo un asqueroso tráfico de ilusiones. Inefectivo además, por cuanto mejor sería efectuar un sorteo y entregarle el dinero a algunos de los necesitados... pero, como aquello no produce negocios y no deja a los ciudadanos encadenados a un permanente estado de ilusión, pues no interesa. 
De las entrañas de nuestra Venezuela se extrae más del 95 por ciento del flujo de ingresos de exportaciones que nos mantiene, y ese flujo, en pleno siglo II, es administrado por un cacique con gran plumaje, con nosotros los indios bailando y aullando en su alrededor, vistiendo taparrabos del color que más le agrade al cacique, para que nos trate bien. ¿Puede algo así ser un país con chance de llegar a ser grande y funcional? ¡Por supuesto que no! ¡Es una monumental trampa-jaula productora de desilusiones! 
Y lo más desesperante es lo poco o nada que buscamos salirnos de dicha trampa-jaula, al concentrarnos en sólo lograr un mejor acomodo dentro de ella. Mientras ahí sigamos, seremos un pueblo que aún cuando quizás esté bien maquillado y bien vestido, será de segunda o tercera. Hoy la única revolución o movimiento independista que con derecho pueda llamarse así, es la que nos permita librarnos del yugo petrolero. Necesitamos guerreros por la independencia ciudadana y no solo otros traficantes de ilusiones, supuestamente más bellas. 
Y ya oigo a los aspirantes de la llamada oposición pero que en esencia representan una continuación mejorada del mismo centralismo petrolero decir: "¿Y no es la principal responsabilidad de un político vender las ilusiones que sean necesaria para poder llegar al poder?". ¡Será, pero me importa un bledo! 
Yo podré sentir mucha simpatía por algunos de los candidatos de la oposición, y 99.99% tendrán mi voto, algo que me duele confesar por cuanto eso los hace sentirse indispensables, pero eso no significa que deba creer en que ellos sí pueden. Al contrario, sin que nos libremos del yugo sé, 99.999% que, al ganar, no podrán. 
¿Y que todos ellos sienten un inmenso respeto por el ciudadano? ¡Falso! Al ciudadano se le respeta de verdad entregándole su cuota igual de resultas petroleras sin ninguna discriminación. No hay respeto al ciudadano cuando la premisa operativa del negocio político venezolano es la de que "el pueblo es incapaz y a nosotros nos toca sacrificarnos para manejarle sus resultas petroleras". 
Espero y ruego por que en algún momento algún candidato deje "las costumbres y los vicios" de nuestra realidad petrolera y "siento el asco del vacío" por las ilusiones con las que trafica, y comience hablar sobre la independencia y la soberanía... del ciudadano.

19 de mayo de 2011

La insolencia nacional

El valor de los 500.000 barriles de petróleo regalados en Venezuela, calculados a $ 80 por barril, equivale a US$ 40 millones por día, US$ 14.600 al año. El presupuesto nacional del 2011, convertido a tasa de cambio "oficial", indica los siguientes gastos anuales: educación US$ 7.092 millones; salud US$ 4.177 millones; vivienda US$ 402 millones.
El valor del petróleo regalado internamente, expresado en equivalentes de gasto público, es entonces de: 2.1 veces educación; 3.5 veces salud y 36.3 veces vivienda.
Y si eso no es una insolencia para con el país, no sé lo que es. Y desespera que después de más de una década tirada al basurero de la historia, lo que nos espera son unos representantes de una oposición demasiado cobardes para llamar al pan pan y al vino vino, y hablarle claramente al país de lo que hay que hacer para corregir rumbo y construir futuro. Y todo eso por cuanto, igualito a los actuales, a los anteriores y, si no hay cambio, a los venideros, entienden su gran gestión y misión de gobierno como el de ser llenador y repartidor de la piñata petrolera.
Pues no tengo razón alguna por la cual aceptárselos así que, y sin que nada me quede por dentro, los considero unos completos inútiles líderes sin visión y que, aún cuando de seguro contarán con mi voto, sólo será por cuanto el otro se lo desmerece más. El cacique actual constituye un muy serio problema coyuntural pero, nuestro enemigo de verdad, es de carácter estructural y consiste en la excesiva centralización de excesivas resultas petroleras.
¿Que de eso van hablar después de que ganen las elecciones? ¿Que mientras no conviene? ¡Pues no! El pueblo merece mucho más respeto que eso. Si se insiste en hablarle al ciudadano como a un niñito... ¿cómo se puede esperar que no se comporte como un niñito?... ¿y cómo se puede esperar de ustedes que sean más que unas niñeras?
¿Que cómo se me ocurre hablar sobre la posibilidad de mayores ingresos para el Gobierno? ¡NO! No estoy hablando de mayores ingresos para el gobierno, estoy hablando sobre valorizar nuestros recursos en lugar de desvalorizarlos. Si así lo desean, ofrezcan entregarle un cheque de 540 dólares anuales a cada venezolano, y luego pongan el precio de la gasolina a su nivel internacional. Con ello de seguro que tendremos una economía que asigna mejor los recursos. Sólo para comenzar le apuesto se hubiese quemado por lo menos 30% menos de gasolina en nuestras colas y el transporte público sería un sector boyante.
El ministro de Energía y Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, refiriéndose a la reciente Cumbre América Latina y el Caribe sobre integración y desarrollo mencionó que ésta permitió conversar sobre "el derecho de nuestros pueblos a administrar de forma soberana sus recursos naturales". No sea usted tan insolente ministro, nuestro pueblo administrará sus recursos naturales de manera soberana solo cuando usted se los entregue.
Ya quisiera yo ver lo que hubiere resultado si las resultas petroleras obtenidas por el cacique actual se hubiesen gastado directamente por un pueblo realmente dueño de sus recursos. ¿Que habría desperdicios? Por supuesto, eso es parte de la naturaleza humana, donde cada desperdicio de uno se convierte en la oportunidad de otro. Además como un inmenso dividendo nacional nos habríamos librado de ese yugo de tener que chuparle las medias para que se nos entregue lo que es nuestro, pero que, por ejemplo, a un Rafael Ramírez no le conviene que sea nuestro.

12 de mayo de 2011

Petrojuelas

Vimos conciudadanos llenar sus planillas buscando lograr que el Estado les adjudicase una vivienda. Y la mayoría habrán pensado "¡Qué ilusos!" Pero no, no es cuestión de ser ilusos, es una cuestión de que así se hace, en este nuestro país de petrojuelas.
Algunos de nosotros petrojuelas, llenamos nuestras planillas de Cadivi para vacacionar en el exterior a la mitad del costo de vacacionar en nuestro país, mientras que otros, con planillas similares, consiguen sus mercancías importadas a menos de la mitad de su valor real, para poder revenderlas con márgenes de Alí Baba.
Otros buscamos nuestro puestico o contratico público, vía la "amistad", la chupada de medias, o el pago. Y el país petrojuela entero, se hace el loco sobre el hecho que los regalos de la Misión Gasolina, valorizados a precio internacional, equivalen a más del presupuesto público anual para la educación y la salud, juntos.
Hubo un momento, con el boom petrolero de 1974, cuando la Venezuela petrolera tuvo ilusiones de ser un país inmensamente significativo, lo que por supuesto es algo que hoy la mayoría calificaría como de infantiles sueños de grandeza. En este momento las grandes ilusiones venezolanas han sido reducidas a la esperanza de vivir tranquilo bajo la mata de mangos petroleros sin ser asesinado.
Y tanto que desearíamos que el candidato a presidente que triunfe en las elecciones del 2012, lo haga por haber restituido los sueños que apuntan al hacer de nuestro país algo mejor de lo que es, y no solo sobre la base de ofrecernos un país más contento con ser lo que es.
Pero, qué va, por los momentos todo lo que oímos de los potenciales candidatos de la mesa de unidad es un discurso dirigido a convencer a los petrojuelas sobre el que él sabrá cómo distribuir las resultas petroleras más eficientemente. Pues no me cabe la menor duda que lo lograría ¡gran cosota! Pero, no me basta, ni siquiera para comenzar.
Ante nada por cuanto si las resultas petroleras siguen siendo cuantiosas, seguirán, en su mayoría, siendo desperdiciadas; igual como seguirán, en su mayoría, siendo usadas para favorecer intereses políticos de corto plazo; igual como seguirán, en su mayoría, estimulando a los ciudadanos a seguir esperando sentados por la cosecha de lo mal sembrado, o humillándose lo que sea necesario, para asegurar una mayor cuota de las resultas petroleras.
Pero el discurso repartidor tampoco me basta por cuanto no estoy tan seguro que las resultas petroleras serán tan grandes, como las que espera la actual generación de los quítate-tú para ponerme-yo. Sólo como una muestra Estados Unidos reportó en Febrero del 2011 una importación de 8 millones de barriles de petróleo diarios, lo que debe compararse con los niveles de más de 12 millones de barriles que importaba entre el 2004 y el 2007.
¿Cuál es el discurso de grandeza que espero? El acabar que el petróleo sirva de abono a las ambiciones de poder de los políticos, y que sean los propios ciudadanos los sembradores.
Es casi imposible el imaginarme no votando por un candidato de la mesa de la unidad en el 2012... pero.... ¿porqué debe ese voto ser el resultado de una acto de una desesperada desilusión sin otra alternativa, y no un voto de ilusión? Por el momento, el mejor regalo que nos ofrecen para las navidades del 2012, son unas tristes medias tejidas por una fastidiosa tía que hemos visto tejer durante más de doce años.

28 de abril de 2011

Venezuela Indigna

No es que haya ricos y pobres que hacen a una sociedad injusta. Es el que los ricos y los pobres lleguen a ser ricos y pobres de una manera injusta, lo que hace a una sociedad, injusta e indigna. 
Y es profundamente indigno que tantos venezolanos se hayan hecho ricos o pobres, a cuenta de haber recibida de manera injusta una cuota inmensamente mayor, o menor, de lo que sería su participación equitativa en las resultas petrolera; como resultado de, por ejemplo, corrupción, sistemas cambiarios discriminatorios, gasolina regalada, estupideces, incapacidades, o las mil y una otras maneras que existen de cómo disponer el dinero no propio, con fines políticos.
Lo decía Milton Friedman, pero igualito lo podría haber dicho Karl Marx, o usted, por cuanto es una de esas verdades que no deja espacio para otras posibilidades. Hay solo cuatro maneras de gastar dinero; y que al ordenarlas de acuerdo a su probabilidad de ser gastado con un mayor o un menor cuidado son:
Dinero propio gastado en uno mismo.
Dinero de otros gastado en uno mismo.
Dinero propio gastado en otros.
Dinero de otros gastado en otros.
Pueda haber alguna discusión sobre el segundo y el tercero, pero los puestos del primero y el ultimo son muy claros, y eso es algo que deberíamos tener presente en nuestra Venezuela de generosas resultas petroleras.
Si las resultas petroleras son nuestras, entonces, el que éstas queden represadas por el cacique de turno, significa pasar del posible optimo, o sea el dinero propio gastado en uno mismo, al seguro peor, o sea el dinero de otros gastado en otros. Sin duda que es ése transitar, lo que ha vuelto nada, a por lo menos el 90% del valor de nuestras resultas.
Por supuesto, los políticos y los gobernantes siempre argumentarán; primero que usarán las resultas petroleras con el cuidado de cómo si fuesen propias, y segundo, que por tener una mayor capacidad que nosotros para discernir cuáles son nuestras primeras necesidades, eso de todas maneras hace de ellos los óptimos gastadores de nuestra resultas. ¡Já!
Por supuesto, los aprovechadores argumentaran, en sus adentros, “Kurowski no se preocupe tanto, yo haré rapidísimo mías esas resultas entregadas al cacique, y luego las cuidaré… ya sabes que por eso es que me tongoneo vestido de rojo-rojito o del color que esté de moda.” O sea, el venezolano también busca ser extractor, en lugar de productor.
De nuevo estamos oyendo la tarjeta La Negra asomándose en el debate. Si la propuesta se trata de ganarse el favor de unos electores prometiendo graciosamente entregarles un dinerillo proveniente de las resultas petroleras del Estado, esa propuesta es mala. Si la propuesta, por el contrario, se basa en defender el derecho del ciudadano a que el Estado no le robe la oportunidad de gastar, bien o mal, su propio dinero, hay que defenderla.
De nuevo, no quiero impedir que el Estado tenga un cierto acceso a las resultas petroleras pero su monto anual debe ser limitado, para que no existan dudas de que es el gobierno que trabaja para el ciudadano y no al revés.
De nuevo, esto no garantiza, para nada, que desaparezcan los pobres, pero por lo menos se les ha dado una justa oportunidad a todos. Y, como nación, perderemos menos tiempo en cada quien buscando agarrar más del recurso que la providencia generosa le lego al país, de seguro con el bendito propósito de unirlo, y no desunirlo. 
Amigos, permitámosle a Venezuela la oportunidad de ser digna.

7 de abril de 2011

Yasuní-ITT

Ecuador lleva unos tres años mercadeando una revolucionaria propuesta, Yasuní-ITT, relativa a que el mundo le otorgue parte de lo que obtendría por explotar una importante reserva petrolera, a cambio de no hacerlo, por cuanto esta reserva se encuentre ubicada en una reserva forestal inmensamente rica en biodiversidad. La propuesta no parecería estar recibiendo la respuesta favorable que se merece y estimo sospechar algunas razones de ello, aparte de las de quizás haberla complicado inútilmente con algunos tecnicismos.
En la conferencia sobre el ambiente de las Naciones Unidas, en Copenhague, en el 2009, me molestó ver ambientalistas de países desarrollados anunciando que por cuanto la culpa la tenían los países ricos ellos se responsabilizarían y pagarían por cuidar el ambiente... lo que sonando como otra politiquería de la izquierda global, en efecto le negaba a los pobres el derecho de participar, como humanos e iguales, en el enfrentar lo que desde toda perspectiva sería un reto para toda la humanidad.
En tal sentido me parece que la propuesta Yasuní-ITT, por su trascendencia, jamás debió ubicarse como una propuesta de gobierno a gobierno, o a grupos ambientalistas, sino como una propuesta de los ciudadanos del Ecuador a todos los indígenas de la Tierra, o sea a todos nosotros. Si los posibles daños ecológicos son tan preocupantes como se dice, simplemente no podemos darnos el lujo que la lucha contra estos quede secuestrada por otros intereses, otras agendas, o simplemente por talibanes verdes.
También, por cuanto el mundo necesita del petróleo y de no extraerlo en el Yasuní lo hará en otro lugar, sería bueno tener un estudio comparativo de los costos ambientales marginales de explotar petróleo en varios sitios... Ese sería además un dato de inmensa importancia si quisiéramos replicar la propuesta.
La propuesta se presentó como el tener que elegir entre una explotación feroz y un conservacionismo maravilloso, y la verdad nunca es así de sencilla. Sería muy útil tener información sobre el costo y el significado de la forma de explotación más óptima del Yasuní-ITT desde el punto de vista ecológico, para así darle al mundo la posibilidad de aceptar algo que le pueda sonar como más razonable, o por lo menos la seguridad que esto fue analizado. Por cuanto en Europa, el fisco europeo, por vía de los impuestos al consumo de la gasolina, recibe más ingresos por ella que el Ecuador que sacrifica ese recurso para siempre, me parece algo razonable que el ciudadano europeo pueda exigir que por lo menos una parte de los impuestos que paga vaya a ayudar a extraer el petróleo de la mejor manera.
Pero ante nada les digo que si bien a nadie le gusta pagar impuestos a su propio gobierno menos gusta el pagar algo así como unos impuestos ambientales a otros gobiernos ricos en recursos petroleros... por lo que me parece que la propuesta debería incluir el que cada céntimo de lo obtenido sería entregado directamente a los ciudadanos del Ecuador... o por partes iguales en efectivo, o mediante programas de transferencia de efectivo condicionados... por ejemplo a los niños ecuatorianos sujeto a que vayan a la escuela.
Y digo esto por cuanto como venezolano sé muy bien que demasiado dinero petrolero en manos del gobierno es malo... no sólo por cuanto lo desperdiciarán, sino principalmente por cuanto de una manera u otra, bien a propósito o de manera involuntaria, ese dinero termina subyugando a los ciudadanos.
El Universal

31 de marzo de 2011

Desfigurados

Una generación se vuela una bonanza petrolera para que la siguiente, resentida, proceda a hacer exactamente lo mismo, o peor. Como país estamos desfigurados por el petróleo, de varias maneras, pero ninguna tan mala como la que resulta de haber centralizado nuestras resultas petroleras en manos de quien esté de turno como cacique… lo cual nos hace centrar toda nuestra atención en El Reparto. 
Por supuesto que la desfiguración de la sociedad campea en muchísimos lados del mundo, por muchas causas, y en algunos lados parece ya hasta no quedar nada por desfigurar. Así mismo la desfiguración se hace a veces hasta presente en los sitios menos sospechosos, siendo irreconocible por andar camuflajeada en ropa elegante y sofisticada. Y no me pidan definir que es una sociedad no desfigurada, no lo sé, solo sé que reconozco cuando una me parece estar más desfigurada que otra.
Y no nos vayamos por el lado más fácil en la búsqueda de las desfiguraciones, por ejemplo las de algunas personalidades extremas, por cuanto esto establece términos de comparación que nos dificulta ver la viga en nuestros propios ojos. Igualmente recordemos que la seriedad de la desfiguración es mayor a mayor sea la importancia del desfigurado. En este sentido me atreveré comentar sobre unas desfiguraciones del mero centro de nuestra sociedad, la de una parte de nuestra juventud universitaria.
Nadie podría negar que en Venezuela la educación primaria y la secundaria, en especial la pública, presentan serias deficiencias, lo que resulta en una muy baja calidad de estudiantes universitarios. El costo para el país de lo anterior es inmenso por cuanto es difícil asegurar la calidad final de unos entuertos corregidos, sino que además de aquello se derivan las improductivas presiones sociales que solo buscan compensar por una mala educación.
Hasta los pocos jóvenes que logran una buena educación, una minoría, con frecuencia terminan teniendo que irse a sitios donde la buena educación de muchos, no solo se aprecia sino que además produce la sinergia que fomenta el desarrollo, tanto el de ellos como el de la nación donde se encuentren.
En tal sentido si existe una bandera que nuestros jóvenes universitarios con visión y vocación de nación deberían levantar, sería la de una mejor educación primaria y secundaria en el país. Y si yo fuese joven y alguien me preguntase ¿con qué recursos?, mi respuesta obligada, especialmente si además como joven estuviese preocupado por el ambiente, tendría que obligatoriamente ser… “Con esos más de 1.000 millones de dólares que cada mes se regalan en nuestras estaciones de gasolina”.
Y ante eso consideren lo que hemos observado estudiantes universitarios hacer las últimas semanas. 
Sin duda que lo más desfigurado fue ese increíble acto del oficialismo donde jóvenes le rendían un culto a la personalidad del cacique de turno… quien repartía empleos por aquí y por allá como cualquier Evita argentina repartía sus limosnas… murmurando no estar seguro que había necesidad laboral cónsona con la educación impartida, cual sugiriendo cambios de carrera antes de iniciar carreras.
Pero, igualmente necesito decir que una huelga de jóvenes no oficialistas, solicitando un “reparto digno” del tipo pa´ mí, la cual podría estar aupada por aspirantes a repartidores de resultas petroleras, desfiguraron lo honroso de otra reciente huelga de hambre, con la cual jóvenes presionaban por la liberación de presos políticos.

3 de febrero de 2011

Mister Músculo

Resultado de malas políticas económicas, malas regulaciones peormente ejecutadas, y ciertamente una gerencia bancaria deficitaria, sufrimos una gran crisis bancaria en Venezuela. Con ocasión de la compra por parte de algunos bancos extranjeros de los restos de algunos bancos bandera, escribí lo siguiente en el DAILY JOURNAL, en Junio de 1997, mes en el cual me estrenaba como articulista.
"Antes de que el tamaño del Estado venezolano se reduzca en proporción al sector privado y el Estado deje de ejercer una influencia omnipresente en todos los aspectos de la vida nacional, no habrá posibilidades de crear un ambiente donde predomine la racionalidad económica, y sin racionalidad económica no hay forma de evitar una nueva crisis financiera. La generación actual de nuestros banqueros ya aprendió su lección y espero que nuestros recién llegados visitantes no tengan que sufrirla en carne propia".
Como nada ocurrió para reducir el poder omnímodo del Estado y en verdad la mayoría de la vieja generación de banqueros tampoco dio muestras de haber aprendido la lección, mis deseos se quedaron solo en eso… y ahora… "Si no se portan bien… como quiero y digo… yo compro el banco… dime el precio… expropiándolo si fuese necesario", fueron las declaraciones dadas por el cacique de turno.
El hecho que esas palabras fueron dichas de manera improvisada, en vivo y por cadena, es sólo un agraviante menor… aun si fuesen el resultado de un consejo de ministros sostenido en pleno, durante semanas, al final no terminan siendo otra cosa que otra natural ocurrencia, causada y posibilitada por nosotros, por mantener investido a quien esté de turno como cacique, con el poder absoluto que genera una chequera petrolera en época de bonanza petrolera.
"Madera olorosa a jazmín café, madera preciosa, preciosa madera, haremos una mano con esa madera, para golpear bien fuerte a quien desde siempre golpea y golpea nos golpea", cantaba Ali Primera en su Tín Marín. Y yo pregunto ¿cuántas más evidencias necesitamos para darnos cuenta que eso, lo que nos "golpea y golpea", lo que nos humilla y nos impide ser una nación de avanzada y lo cual requeriría de ciudadanos de avanzada, es, antes que nada, una chequera petrolera poderosa en manos de un cacique?
Con lo anterior no sugiero, como quizás podría haber implicado un Alí Primera radical, el que salgamos a golpear al cacique. ¡No! ¡Dios nos libre! Simplemente debemos ponerle coto a todo esto, por siempre, quitándole o imponiéndole a quien sea que esté de turno en el gobierno, unas muy estrictas limitaciones a las resultas petroleras que alimentan su chequera.
Deseo un país normal donde las autoridades deben rendirles cuentas a los ciudadanos, por cuanto éstos son los que les pagan sus sueldos. Un país normal, con un Presidente, que ni lo creemos Mister Músculo, manteniéndolo como sembrador de nuestras resultas petroleras, fracaso tras fracaso; ni que se cree un Mister Músculo, a cuenta de nuestro músculo petrolero.
No salgamos de la locura actual para sólo seguir con la locura. No permitamos que los QUÍTATE-TÚ-PARA-PONERME-YO nos agiten para que nos golpeemos los unos a los otros, en lugar de golpear donde debemos.
El problema mayor del país no es la pobreza, la inseguridad, la falta de empleos y lo demás que nos agobia. El problema es aquello que nos impide solucionar de manera permanente lo que nos agobia.

13 de enero de 2011

¡Entréguenos las semillas!

Hay quienes creen que las resultas petroleras deben ser sembradas por un pequeño grupo de tecnócratas obedeciendo las instrucciones del cacique de turno y de sus caciquillos… y quienes como yo creemos que deben ser sembradas por los ciudadanos. 
Hay quienes creen que la centralización de las resultas petroleras no interfieren en la democracia… y quienes como yo estamos seguros que cuando esas resultas pasan de cierta magnitud destrozan tan por completo los equilibrios de poder que la imposibilitan. 
Hay quienes están felices cuando el suyo tiene la chequera con las resultas, por malo que lo esté haciendo, y quienes chillan cuando otro la maneja, no importa cómo… y hay quienes como yo consideramos que a la corta, a la media y a la larga, es irrelevante quién de los quítate-tu-para-ponerme-yo esté de turno. 
Hay quienes no ven nada malo levantarse todos los días y ver cómo le sacan algo de las resultas petroleras a sus caciques y sus caciquillos de turno… y hay quienes como yo quisiéramos que el país no pierda ni un solo segundo en tal chupa-mediaísmo improductivo. 
Hay quienes ven como algo normal que el Estado adquiera y reparta millones de computadoras para que aprendan y si lo objetan, objetan el proceso de adquisición, usualmente en términos de ellos saber hacerlo mejor… y hay quienes como yo vemos desperdiciados millones de procesos de selección y adquisición de computadoras, que forman parte del proceso de aprendizaje. 
Hay quienes ven como algo normal que el Estado, echándosela de responsable, evite que los ciudadanos desperdicien las resultas petroleras, a cuenta de ser estos dizque unos borrachos irresponsables… y hay quienes como yo sostenemos que justamente aquello impide que se reduzca el número de borrachos irresponsables. 
Hay quienes claman que el Estados les entregue los frutos de la siembra del petróleo… y hay quienes como yo protestamos por cuanto el Estado, por definición, no solo es un muy mal sembrador, sino que además causa muchos daños sembrando. 
Hay quienes ven normal que un Estado prometa multiplicar las resultas petroleras para que así todos los ciudadanos puedan soñar con tener todas sus necesidades satisfechas… y hay quienes como yo prefiere entregarles un cheque y decirles "no hay más… arréglense". 
Hay quienes ante nada ruegan por un gobierno mejor para que le sirva a los ciudadanos… y hay quienes como yo rogamos por tener unos mejores ciudadanos que le puedan servir mejor al país. 
Reconozco que los dos toletes de país anteriores distan mucho de ser iguales… pero igualito como el sistema comunista fracasó, el sistema de las resultas petroleras centralizadas se ahogará en sus propios fracasos. La pregunta es si esto ocurrirá antes de que la ciudadanía haya tenido un chance de hacer algo con sus resultas. 
Hay quienes les parece que la Asamblea reciente tiene millones de problemas en su agenda…. y hay quienes como yo consideramos que comparado con la discusión a fondo sobre el manejo de las resultas petroleras, todos los demás problemas son pura pistoladas. 
¿Asamblea de calle? ¿Por qué no inician una discusión en las bombas de gasolina y le preguntan al pueblo si les parece correcta la misión gasolina regalada con la cual el cacique de turno le entrega en efectivo unos 40 dólares a quienes tienen carro cada vez que llenan el tanque? ¿No pueden imaginarse un uso mejor para esos 40 dólares?

6 de enero de 2011

Parásitos honrosos

En Venezuela nadie puede dudar que las resultas petroleras se encuentran manejadas por el cacique y por algunos de sus indios de confianza de una manera extraordinariamente privada. Oír por lo tanto al cacique y sus indios de confianza despotricar sobre privatizaciones nos causaría muchísima gracia, si no fuese por las lágrimas de rabia que estorban.
De que los venezolanos somos parásitos del petróleo como sostenía Arturo Uslar Pietri y tantos otros… pues ¡No! Son los políticos, los gobiernos y ante nada nuestros caciques quienes son los grandes parásitos primarios del petróleo, nosotros somos unos simples parásitos secundarios de los repartidores del petróleo. Ojalá todos pudiésemos ser parásitos petroleros, por cuanto recibir un cheque mensual causaría mucho menos distorsión del carácter nacional del venezolano que su continua búsqueda de cómo posicionarse ante el gobierno para que le toque algo más su cuota parte de resultas petroleras.
Por cuanto hay quienes siempre se entusiasman al oír la palabra privatización, de entrada dejo muy claro que bajo ninguna circunstancia estoy sugiriendo privatizar nuestro petróleo. No lo hago por cuanto tenga una aversión a las privatizaciones, todo lo contrario, las apoyo enteramente, cuando son bien hechas; lo hago por la sencilla razón que si el valor del petróleo no estuviese protegido por la OPEP su precio de mercado sería el del costo marginal de extracción mundial y eso jamás puede ser del interés de quien está sacrificando un recurso no renovable para siempre. Para quienes desconocen el detalle permítame recordarles que la permanencia en la OPEP es incompatible con una industria petrolera privada, por aquello de las prohibiciones de los carteles. Para quienes desconocen el detalle permítame recordarles que aun con la OPEP defendiendo el valor del petróleo, los fiscos europeos captan hoy en día más del precio de la gasolina que se vende en Europa que lo que capta quien la sacrifica para siempre… imagínense lo que fuese sin la OPEP.
Espero que algún día en Venezuela se dé un verdadero debate sobre quién debe ser el sembrador de las resultas petroleras, el Estado o los ciudadanos. Espero que en la nueva Asamblea hay quienes hagan de la necesidad de mantener alejadas las manos privadas de los políticos de las resultas petroleras y asegurar la participación ciudadana en ellas su leitmotiv, si no sólo habrá sido otra de las tantas quítate-tú-para-ponerme-yo asambleas de nuestra historia.
Ser un parásito petrolero es muy honroso para un ciudadano de un país bendecido por la providencia… y su responsabilidad está en aprender a pescar lo mejor que puede con esa carnada. Ser parásito de gobierno con o sin recursos petroleros, es una deshonra y una irresponsabilidad donde lo pongan. Comencemos a celebrar el día del petróleo y, en nuestras iglesias, a dar nuestras debidas gracias.
PS. Termino esto sin conocer sobre el inicio de la nueva Asamblea… por lo que en este momento no hago sino rogar que los nuevos asambleístas no hagan absolutamente nada que pueda legitimar lo completamente ilegítimo de la anterior Asamblea. Para comenzar ruego que exijan absolutamente todas las informaciones necesarias para analizar todos los endeudamientos directos e indirectos sufridos por el país… y para de ser necesario, como muy probablemente lo será, declarar estos como odiosos y no reconocidos.

30 de diciembre de 2010

De CAP y de nuestros caciques

Como diría Ortega y Gasset, todo presidente es un presidente de acuerdo a sus circunstancias. En Venezuela, donde las resultas petroleras son enteramente centralizadas en el Estado, las principales circunstancias de un presidente con aquello hecho cacique, son la abundancia o la escasez de ingresos petroleros. Cuando son abundantes, será un cacique independientemente rico que no requiere de los ciudadanos y que puede financiar todos sus delirios. Cuando son escasos, será un cacique pobre que debe ser más presidente, conversar más con los ciudadanos, e iniciar procesos de fortalecimiento institucional para sobrevivir. 
Jamás debemos discutir a presidentes-caciques fuera de nuestro contexto petrolero. El así hacerlo sólo alimenta la noción o las esperanzas de que por ahí en Venezuela ronda el gran héroe salvador con capacidad de usar la chequera de las resultas petroleras para desarrollar al país para siempre. Por supuesto que hasta por puro cálculo probabilístico algún cacique podría lograr hacer algo bueno, de vez en cuando… pero tal cálculo probabilístico igualmente indicaría, con absoluta certeza, que luego llegaría un cacique que derrumbaría todo lo bueno... sin encargarse de lo malo.
El fracaso de los presidentes en Venezuela, se debe principalmente a la negación de los ciudadanos en aceptar la responsabilidad directa por administrar aquellos recursos naturales con los cuales han sido bendecidos por la Providencia… lo que ante nada es el resultado de su muy cobarde necesidad de tener siempre a alguien a quien culpar. ¿No nos gustó CAP, Caldera, Lusinchi, Herrera, o el cacique de turno? Pues amigos, los principales culpables de ello somos nosotros mismos… directa o indirectamente. Foca es foca, así esté vestido de etiqueta o de rojo-rojito.
El país necesita tener un presidente que gobierna para los venezolanos, con lo que le pagamos en impuestos. Mientras tengamos caciques con la responsabilidad adicional de administrar nuestros planes de pensión y la repartición de las piñatas petroleras, simplemente no lograremos tener el presidente que necesitamos.
Carlos Andrés Pérez, Q.E.P.D., como muchos líderes tenía el deseo natural de poder dejar un magnifico legado para el país, y por cuanto era un hombre enérgico con mucha confianza en sí mismo y no sufría de complejos, le echó muchas piernas al asunto. En CAP-I disponiendo de amplias riquezas petroleras; en CAP-II trabajando con las uñas tales como privatizaciones que cuan venta de la platería familiar le inyectaban algo de recursos, o con las conversiones de deuda pública en capital que ofrecían algo de luz en la oscuridad. Por cuanto CAP era admirador de lo moderno, el país respiró con él un oxígeno embriagante y que en mucho lo enloqueció.
El cacique de turno comparte con CAP el deseo de dejar un legado, algo evidente en que como mínimo quiere que su cara sustituya a la del Che en las franelas izquierdoides del mañana. Lamentablemente, por cuanto sufre de complejos y entre los íconos del pasado que admira hay muchos de tercera categoría, el enloquecimiento sufrido por el país durante la actual bonanza petrolera, ha sido más bien causado por una falta de oxígeno… lo que podría causar ciertos daños permanentes.
Finalmente necesito hoy resaltar que CAP fue un demócrata que se esforzó en ser un respetuoso de las leyes, lo cual contrasta mucho con quienes son tan pequeños que se creen la ley. 
¡Feliz Año Nuevo!
PS. Como nota histórica tuve la oportunidad de ser el traductor entre CAP y Olof Palme cuando éstos conversaron y negociaron sobre el futuro de Felipe González. 

9 de diciembre de 2010

¡Fuera ricachón!

Venezuela enfrenta una emergencia que requiere que todos metamos el hombro, en lo que podemos, y sin obstruir. Las emergencias, por las causas que sean, normalmente constituyen ocasiones para unir a los países, y jamás deberían ser explotadas para desunir.
En la semana oímos al presidente de la República Bolivariana de Venezuela referirse en tono despectivo a los "ricachones"… mientras cual una Evita en boina roja, se pavoneaba repartiendo favorcillos de lado y lado con una chequera alimentada por nuestras resultas petroleras venezolanas, y mediante la disposición de activos que no son suyos, por muy al derecho o al revés que leamos la Constitución.
¿Qué será lo que quiere? ¿Que no existan apartamentos recreacionales privados en Venezuela? ¿Qué los "ricachones" en lugar de gastarlo en el "está carísimo, dame solo medio" vayan a gastar su dinero en otro país? ¿Para que los hoteles se construyan en otro país? ¿Para que los que se queden sin empleo necesiten de mudarse ahí? ¿O es todo para que los que se queden cada día dependan más de él?
El que no haya ocurrido un total repudio popular inmediato e unánime a tal estupidez, se debe antes que nada a que en Venezuela tenemos muy desarrollado la idea que el Estado ha sido inescrupulosamente explotado por los ricos, y que por ello a los ricos les toca devolver. Y no es que tal concepto no tenga un trasfondo válido, por supuesto que lo tiene, de sobras, solo que su aplicación no nos lleva a ningún lado.
Si queremos disminuir el cómo el Estado pueda ser inescrupulosamente explotado por tantos, lo que necesitamos asegurar es que el Estado no posea tanto material explotable… lo que en esencia significa quitarle el control sobre el cómo se gastan las resultas petroleras.
Si hasta en países donde los ingresos del Estado provienen 100% de los impuestos pagados por los contribuyentes hay quienes hacen vida política culpando a sus respectivos "ricachones"… ¿cómo no vamos a sufrir de ese mal en Venezuela?
Por lo menos durante mi vida y aún cuando creía que en ese campo tenían competencia fuerte, este gobierno es sin duda el peor que le ha tocado a Venezuela. Pero, quizás justamente por ello, carga en sí la semilla de poder convertirse en lo mejor que le haya pasado a Venezuela.
Si logramos aprovechar el que una marea de hipocresía extremadamente baja haya desnudado tan por completo la realidad de una ciudadanía enfermamente dependiente de un Estado autónomamente ricachón, esto nos brinda una oportunidad única de rectificar lo que en el fondo más nos imposibilita llegar a ser una nación, en el significado más completo de tal término.
Ahora bien, si nos hacemos la vista gorda y seguimos creyendo en quienes dicen estar en capacidad de administrar bien unas resultas petroleras tan gigantescas que superan cualquier capacidad digestiva de gobierno, por el bien de quienes les gusta explotar o quienes necesitan de ser explotados, todas esas inmensas pérdidas de oportunidad que hemos sufrido durante este gobierno, solo servirán para asegurar futuras pérdidas de oportunidad.
Así que, si es por mí ¡Fuera Estado ricachón! Mil veces prefiero a un presidente campesino que a un cacique latifundista.
PS. Leo en el Financial Times, con respecto a Citgo, que es más fácil dictar el precio de compra cuando se nacionaliza activos, que el precio de venta cuando se desnacionalizan. Típica afectación ricachona.

2 de diciembre de 2010

El espejo iraquí

Supónganse un país que estuviese padeciendo las inclemencias de una dictadura que aún cuando le importa un rábano el pueblo y viola todos sus derechos humanos, logra mantenerse en el poder, gracias a unos ingresos derivados de la extracción de 3.5 millones de barriles de petróleo, en un país de unos 33 millones de habitantes. Como entenderán, les estoy hablando de Irak y de Saddam Hussein. 
Y supóngase que a cuenta de una ayuda externa no formalmente solicitada, ése país logra liberarse de su monstruo oligarca; pero que ahora sus ciudadanos oyen sobre la posibilidad de que en unos pocos años la extracción de petróleo aumentará a 10.5 millones de barriles diarios; y de que las resultas petroleras seguirán yendo directa e íntegramente a quienes los gobiernan, bien sea desde el Estado Central o desde algunos muy pocos gobiernos regionales. 
En cifras concretas, calculando las resultas en 70 dólares por barril, lo anterior significaría entregarle a uno o a unos muy pocos gobernantes en un país pobre, donde los pobres no tienen con qué defenderse y los ricos prefieren entenderse, la cantidad de 8.130 dólares anuales por cada uno de los 33 millones de ciudadanos. ¿Qué dirían ustedes? 
Yo sí sé que si fuese un ciudadano iraquí gritaría: "Ni locos vayamos a coronar al Hussein II que con toda certeza nos espera, si permitimos que alguien se arme con una chequera petrolera con hasta tres veces más de las resultas petroleras de las que recibía Hussein I. Si así lo hacemos, lo malo del I pasará a ser solo un juego de niños. 
¿Qué se puede hacer? No hay otra manera que el de, o no extraer el petróleo, o el de limitar estrictamente el monto de las resultas petroleras que el gobierno central pueda recibir anualmente, para así evitar un Estado o cacique independientemente rico y donde los ciudadanos-indios terminan siendo solos unos molestosos pedigüeños. 
Como tal limite propondría inicialmente el monto menor de las siguientes tres cantidades: El 20% de los ingresos recibidos por el fisco de los ciudadanos por concepto de impuestos, para que quede claro que los ciudadanos son los jefes del cacique y de sus caciquillos; el 5% del PIB o el 15% de las exportaciones, para que el Estado, el cacique y los caciquillos tengan un interés en ayudar a los ciudadanos producir. 
¿Significaría esto cambiar la Constitución, por ejemplo en un país como Venezuela? ¡Por supuesto que sí! Pero, como el propósito fundamental de toda Constitución es el defender a los ciudadanos de sus gobernantes, igualmente ya sabemos a cuenta de muchas experiencias que una Constitución que no limita expresamente el poder petrolero del Estado y de sus "petrocratas", de todas maneras es simplemente una vulgar entelequia. 
Amigos del lado del espectro político no ajeno al socialismo. Recuerden ustedes que unos socialistas idealistas, u hombres nuevos, por muy nuevos que sean, no tienen el menor chance del mundo de lograr dominar a un comunista oportunista con una chequera repleta de resultas petroleras. 
Amigos del lado del espectro político ajeno al socialismo. Recuerden ustedes que no existe la más remota posibilidad de lograr que unos mercados operen con eficiencia, por eficientes que sean sus participantes, si no se logra dominar a un capitalismo de Estado alimentado por una chequera repleta de resultas petroleras. 
Espejo, espejo iraquí… ¿dinos quiénes somos los perfectos idiotas aquí?
Caracas, El Universal

25 de noviembre de 2010

¡Ríndannos cuenta comunistas!

La sociedad civil son aquellos ciudadanos que como civiles activamente buscan influenciar en el futuro de su país o del mundo. Su contraparte, los que ocupan cargos políticos y burocráticos en gobiernos, representaría la “sociedad no-civil”.
“La sociedad no-civil: 1989 y la implosión del establecimiento comunista” es el título de un extraordinario libro de Stephen Kotkin, 2009, que analiza la caída del comunismo en 1989 en varios países de la Europa Oriental; y que concluye en que si bien la sociedad civil organizada en algunos países como Polonia tuvieron cierta influencia, el comunismo, esencialmente se derrumbo por causa de una sociedad no-civil ineficiente y desmoralizada.
El libro sería lectura obligada para el cacique y sus caciquillos y sus ayudantes, si quisieran permanecer en el poder, pero no lo leerán, por cuanto forma parte de una realidad comunista no leer tales libros, menos entenderlos y mucho menos poder hacer algo al respecto.
“Lejos de ser coherentes, y menos aun actuando con conciencia de clases, el establecimiento comunista frecuentemente era incoherente, dividido por peleas de poder e híper-secretes. La toma de decisiones era una caja negra aun para los más poderosos.”
“La paradoja del la sociedad no civil es que sus miembros tenían autoridad ilimitada y dominio de todos los recursos de la nación, y aun así estaban paralizados. El establecimiento que pudo crear un colectivo de todo el campesinado y nacionalizar (estatizar) toda una nación, subsecuentemente eran completamente incapaces de tomar las menores medidas correctivas cuando algo no salía de acuerdo al plan.”
“¿Puede una élite osificada y conservadora, (tal como hoy ya lo es la boli-burguesía) absorber ideas que le resultan extrañas?” preguntaba el intelectual Húngaro Gyorgi Konrad en 1984, asomando que “el comunismo se quiebra antes de doblarse”. Yo, como leo el libro y parafraseando algo unas de sus frases, lo resumiría en que el comunismo expropia y hace añicos del idealismo y las capacidades que necesita para sobrevivir.
El mensaje aleccionador pero inquietante y hasta algo deprimente que el libro de Kotkin le da a la sociedad civil es que, ante una sociedad muy no-civil, su protesta puede resultar irrelevante. Creo que Kotkin exagera algo en sus argumentos buscando acabar con el mito exagerado de la sociedad civil como mata-comunismo. No obstante, la lectura del libro, nos obliga pensar sobre la inmensa diferencia que existe entre una sociedad civil que pueda servirle de válvula de escape al comunismo y una sociedad civil que no impide que el balón del comunismo fracasado se infle hasta que explote.
En tal sentido, quienes quieren acabar con el comunismo, así sea nuestra versión algo tropical, deben concentrarse en simplemente repetir las concretas e innumerables fallas del gobierno, provocadas antes que nada por la incapacidad del cacique y de su sociedad no-civil, incapacidades que le resultan propias al comunismo; y no perder tiempo discutiendo un comunismo qué por fracasado hasta ha perdido el derecho de ser discutido. En eso, que pierdan su tiempo los comunistas.
Qué comunismo ni qué ocho cuartos. ¿Dónde está ese extraordinario queso que los cientos de millardos de dólares recibidos por el gobierno, a cuenta de nuestras resultas petroleras, debería habernos dejado sobre la tostada? ¡Ríndannos cuenta comunistas!
El Universal

18 de noviembre de 2010

El cacique Sol

En la semana oí al cacique que tenemos de turno amenazar a Lorenzo Mendoza, un ciudadano, al que denominó "ricachón y burgués" con un "Mendoza, no te pongas a pelear conmigo. Tú puedes seguir con tu fábrica, con tu empresa pero no te metas conmigo, que yo ando con esto de frente (la Constitución). Yo no tengo ningún plan de expropiar la Polar, por ahora, a menos que tú insistas en meterte conmigo… si me sigues amenazando… ¡eh!". 
Pelé por la que con dice andar de frente el cacique y leo "Art.115. Sólo por causa de utilidad pública o interés social, mediante sentencia firme y pago de justa indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de bienes. Art.116. No se decretarán ni ejecutarán confiscaciones de bienes sino en los casos permitidos por esta Constitución". 
En otras palabras, debemos entender que este cacique sostiene que el no meterse con él debe calificarse como de utilidad pública o interés social. Alguien que se creía con derechos similares fue Luis XIV, a quien se conoce también como "El Rey Sol", y a quien se le atribuye haber dicho "L'etat, c'est moi" "¡El Estado, soy yo!". Ahora bien, para que nos ubiquemos, eso fue antes de la Revolución Francesa. Las revoluciones son justamente para acabar con tales insolencias autoritarias, por lo que parecería que esto lo que llaman una revolución, lo que más necesita, es justamente una revolución. 
Francamente, en el 2010 del mundo moderno, con una población en general alerta y perspicaz… ¿cómo pueden los venezolanos haber caído en éstas?... por guatemalas o cuartas que fuesen de donde viniesen. 
No hay otra explicación posible que el hecho de entregarle las resultas petroleras al cacique de turno, contiene un elemento que embrutece a los ciudadanos. Ese elemento embrutecedor es por supuesto el que ellos quedan psicológicamente dependientes del cacique por saber que ése tiene algo suyo que entregarle y que se lo entregará, como a él le salgan sus reales ganas… y eso sólo si se portan muy bonito, con él. 
Sin duda, cacique-con-chequera con resultas petroleras mata cacique-buen-administrador. 
¿Queremos seguir en estas de tener que depender tanto de conseguirnos un buen cacique, o comenzaremos a pasar más de las resultas petroleras directamente a nosotros los indios para que aprendamos a sembrar y defendernos como ciudadanos y no como súbditos? Yo diría que lo segundo es una imperiosa necesidad nacional. 
Lamentablemente, entre los tantos aspirantes a ser nombrados caciques con trono barrilero, los tantos que se han asegurado por unos momentos recibir una cuota de resultas mayor de lo que les corresponde y los tantísimos enamorados de la sumisión que los libera de responsabilidades, hay una silente conspiración para evitar que ni siquiera se debata este tema. 
En tal sentido, y sin oponerme a un cambio de cacique, ni loco que fuera yo, no quiero una oposición con tufo inconfundible del quítate-tú-para ponerme-yo, sino que quiero una oposición que huela bien al quitemos-los-caciques-para-poner- a-los-indios. 
Un cacique sin acceso directo a las resultas petroleras, tendría muchas menos posibilidades de poder amenazar con expropiarle el derecho del voto al ciudadano que se meta con él… o con ése plumaje que le queda tan bello (lo último y lo del "sol" por el por si acaso). 
Quitarle nuestras resultas petroleras a los caciques, eso sí es una revolución que vale la pena, ¿eh? 

11 de noviembre de 2010

¡Sitiados, a sitiar a los sitiadores!

"La humanidad se encuentra en una encrucijada. Una vía lleva a la desesperación y la absoluta falta de esperanza. La otra, a su total extinción. Oremos por la sabiduría de saber elegir correctamente". 
Lo anterior es el inicio de un discurso dado en 1979 a unos graduandos por el cineasta estadounidense Woody Allen. Lamentablemente lo dicho en el discurso se siente demasiado aplicable a la realidad de nuestro país donde el Gobierno, ubicado sobre el borde del abismo, insiste en querer dar pasos adelante. 
Todos conocemos que Venezuela se encuentra en una situación totalmente insostenible, agravada por el hecho de que no sea fácil ver de dónde sostenernos. Llegado el momento en enero de instaurarse la nueva Asamblea, todos los diputados electos se enfrentarán con la responsabilidad de no caer en la trampa de jugar a la normalidad sin asegurar la existencia de la normalidad requerida. 
Vuelvo a insistir. Si un Diputado en enero levantase la mano, así sea para pedir un café, sin haber logrado asegurar, siquiera el derecho a pedir café, un derecho que por los vientos que soplan no parece que lo tuviere, en ese momento habrá comenzado irrevocablemente a traicionar su misión, y traición no se paga con amor. 
Vuelvo a insistir. Oír a diputados electos hablar sobre legislar cuando la legislación toda, Constitución incluida, es tan violada, asusta y entristece. Diputados, les ruego, hagan lo que hagan, no legitimen lo que no es legítimo. 
Vuelvo a insistir. La única manera de lograr una puerta de entrada a un futuro mejor y no conformarse con buscar sólo una puerta de salida de emergencia, es comenzar conversar sobre la posibilidad de traspasar las resultas petroleras a los ciudadanos, parcial o totalmente, directa o indirectamente vía un fondo totalmente aislado de todas las consideraciones políticas de corto plazo. 
Basta una ojeada a la Constitución para de inmediato percatarse que el gobierno de-facto ha suspendido muchas de las garantías constitucionales, y por lo cual, de hecho, le ha impuesto al país un estado de sitio ilegítimo. Responder a ese ilegítimo estado de sitio, debe sin duda ser la primera responsabilidad de todo asambleísta elegido según el artículo 201 de la Constitución, para ser "representantes del pueblo y de los estados en su conjunto, no sujetos o sujetas a mandatos ni instrucciones, sino sólo a su conciencia". 
Por cuanto una riesgosa desobediencia civil organizada, a veces termina siendo la única posibilidad para los pasajeros de lograr parar a uno de esos choferes desenfrenados que en uno de esos tantos autobuses con frenos dudosos atentan contra la vida de venezolanos, hay que planificar unas acciones… y los parlamentarios deben, por supuesto, dar el ejemplo planificando las suyas. 
Para comenzar, ante las tantas declaraciones relativas a que sus opiniones serán ignoradas, sugiero que ni uno solo de los nuevos parlamentarios acepte acudir a la apertura del Congreso en enero del 2011, si no se le permite dirigirse ahí en la compañía de todos quienes votaron por él; y quienes tienen todo el derecho constitucional de expresar públicamente, tanto su apoyo como su firme voluntad de someter al diputado electo a una estricta rendición de cuentas. 
Vamos diputados… ¡A sitiar a los sitiadores! ¡Muéstrennos el camino! 

4 de noviembre de 2010

De vómitos y Citgo

Cuando quien tiene la responsabilidad de guiar los destinos de la nación, ignora aquello para satisfacer sus ansias de poder, la nación sin duda enfrenta una situación vomitiva. 
Cuando muchos ciudadanos se irrespetan sometiéndose a la sola voluntad de un cacique, sin duda enfrentamos una situación vomitiva. 
Cuando Venezuela, como nación, se nos escapa entre los dedos y sabemos que por cada día que pasa les estamos dejando menos y menos de todo excepto problemas a nuestros hijos, vomitamos. 
Cuando observamos militares cavándole túneles a las fuerzas externas que quisieran ocuparnos, vomitamos. 
Cuando observamos las políticas económicas que brindan apoyo a otros países a costa del nuestro, vomitamos. 
Cuando sabemos de tantos compatriotas que han invertido sus últimas reservas de esperanzas en confiar en el cacique de turno, de tanta lástima por ellos vomitamos. 
Cuando observamos a los zamuros de turno, riéndose, aprovecharse de las bufonadas, de pura rabia vomitamos. 
Cuando tantos de los ciudadanos, entre los cuales me incluyo, buscamos salidas civilizadas cónsonas con nuestras más profundas convicciones… ¿cómo podemos evitar que haya días que deseamos que algo o alguien nos obliguen a meternos los dedos en la garganta, para vomitarlo todo? 
Ése día que vomitemos todo… que más nunca volvamos a aceptar el principal origen de lo nauseabundo de todo, lo cual no es otro que la entrega de nuestras resultas petroleras a los intereses cortoplacistas y egoístas de quien tengamos como cacique de turno… así sea éste un clon de Albert Einstein, Madre Teresa y Simón Bolívar. 
En fin, algo debemos hacer, pronto, por cuanto no existe una muerte más horrible para un pueblo que la de asfixiarse con sus propios vómitos. 
Y ahora les explico que Citgo tiene tres componentes: 
Una red de franquicias gasolineras que desean surtirse con gasolina de calidad aceptable para revenderla al mejor precio… por lo que con tener la gasolina de calidad aceptable al mejor precio basta… las demás ganancias, son de los dueños de las franquicias. 
Unas refinerías que refinan petróleo no venezolano. Por cuanto la refinación de petróleo, en términos generales, aun para eficientes entes privados, ha resultado, en promedio, ser un negocio muy mediocre, tales refinerías constituyen un negocio público más que mediocre para Venezuela. Hubo una ventana de oportunidad para venderlas a buen precio cuando hace no mucho la capacidad de refinación era especialmente escasa… ya no. 
Unas refinerías que refinan petróleo venezolano y que, sin tener petróleo venezolano que refinar, no justificarían ni siquiera el pago a un guachimán para que cuide sus pedazos de hierro. 
En suma, jamás hubo razones por las cuales pagar algo por Citgo, como jamás habrá razones de esperar algo en pago por Citgo. 
Si alguien ahora dice que espera conseguir unos 10.000 millones de dólares por Citgo, es por cuanto alguien espera regalarle unos 10.000 millones de dólares o más a Citgo, mediante unos contratos de suministro de petróleo venezolano a descuento… igualitos a los contratos de suministro de petróleo venezolano a descuento que permitieron a Citgo disfrazar, desde su principio, la extrema pobreza de sus resultados financieros. En otras palabras, alguien tendría la intención de crear sobre nuestro petróleo otra hipoteca china para beneficiar su propio ahora, sin preocuparle nuestro mañana... ¿vomitivo eh?
Caracas, El Universal

28 de octubre de 2010

PDVSA, cuidado con una traición a la patria

Me llegó una copia, en inglés, del prospecto preliminar para la emisión de 3.000 millones de dólares de bonos de Pdvsa para, a tasa de interés del tipo tarjeta de crédito de súper-maula, poder seguir invirtiendo en proyectos y gastos de desarrollo social… hasta que el balance de nuestra pobre Pdvsa aguante... o no aguante.
Entre los riesgos de Pdvsa y que los mismísimos rojos-rojitos consideran necesario divulgar a los inversionistas, a fines de dar cumplimiento a las diversas leyes de mercado leemos:
"El Artículo 5 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos nos impone compromisos sociales… Esos compromisos pueden afectar nuestra capacidad para colocar fondos adicionales en reserva para usos futuros, e indirectamente, a nuestros negocios comerciales. Dado que estamos controlados por el gobierno de Venezuela, no podemos asegurarles que en Venezuela el gobierno, en un futuro, no nos impondrá más compromisos significativos o que intervenga en nuestros negocios de una manera tal que afecte adversamente nuestras operaciones, flujo de caja y resultados financieros".
"El Gobierno nos requiere hacer contribuciones significativas para programas sociales, incluyendo transferencias a Fonden, así como se nos exige financiar proyectos específicos… El gobierno de Venezuela ha nacionalizado y sigue nacionalizando compañías…. No podemos asegurarles que el gobierno de Venezuela no nos requerirá incrementar nuestras contribuciones a programas sociales o comprar otros negocios. Cualquiera de esas acciones nos expondría al aumento en los costos, litigios, y pasivos contingentes, lo que tendría un efecto negativo significativo en nuestra condición financiera y en los resultados de las operaciones".
"No podemos asegurar que mantendremos nuestros actuales niveles de producción o generar suficiente flujo de caja o que tendremos acceso a suficientes inversiones, préstamos u otras alternativas financieras para mantener y darle servicio a nuestras actuales infraestructuras para poder continuar con nuestros actuales niveles de producción".
Puede que los directores y la alta gerencia de Pdvsa no puedan "asegurarnos" nada, pero por lo menos tienen la obligación de hacer absolutamente todo lo que esté a su alcance, y mucho más aún, para evitar que esas calamidades que indican como posibles ocurran… Pdvsa no es un mercalito cualquiera.
Señores miembros de la Junta Directiva de Pdvsa.
Olvídense de las leyes de los mercados de capitales, eso es lo de menos. Su verdadero problema es que si algo llegase a pasarle a Pdvsa, por ineptitud, desidia o por falta de coraje de ustedes para levantar a tiempo su voz de protesta y actuar en consonancia… nosotros, los verdaderos accionistas de Pdvsa, los ciudadanos venezolanos, los consideraremos a ustedes, individualmente, como traidores a la patria y actuaremos en consecuencia.
Si acaso no lo sabían antes, dense por muy notificados… y por supuesto hasta de manera retroactiva.
Y no nos vengan luego con las pistoladas que solo obedecían órdenes, ustedes saben bien que no es permitido obedecer órdenes que puedan resultar en una traición a la patria.
Les aseguro que yo, para el caso de que fuera director de Pdvsa, hubiese creído tener razones para emitir las advertencias que se indica en el referido prospecto, hace rato que hubiese muy ruidosamente renunciado.

21 de octubre de 2010

¡Quitémoslo ya!

Y con el título no me refiero al cacique de turno y que aun cuando comprendo que hayan quienes pueden estar tentados a cometer un serio acto de infidelidad democrática, ese no solucionaría mucho, a menos que logremos quitarnos ese yugo que significa la centralización de los resultas petroleras en las manos de unos pocos habladores de pazguatadas… de las repúblicas que sean.
Muchos artículos exponen el símil entre el rescate de los mineros en Chile y la necesidad de rescatar a los venezolanos. No es completamente aplicable. En Chile los mineros estaban ansiosos por retornar a la luz y al aire libre, mientras que en Venezuela, aún no conocemos lo que es un sistema de gobierno iluminado que permita respirar. Aquí lo que nos peleamos es solo sobre quién nombrar como jefe de turno en nuestra oscura mina, esperando sacarnos en la lotería uno que nos haga la vida algo más llevadera, hasta que llegue el próximo inútil.
Como nación tenemos un problema existencial cuando chillamos, cuando un cacique nos humilla usando nuestras resultas petroleras de manera grotesca, como contratando sin razón con un país lejano y para nada transparente y donde nadie podrá ir a reclamar algo, la construcción de 4.000 viviendas… y solo terminamos en sugerir un cambio de cacique.
En la semana, en una entrevista con la BBC, observamos a un inteligente y culto oposicionista quedar básicamente reducido a otro quítate-tú-para-ponerme-yo, al tratar de explicar lo de nuestro país, sin referenciar nuestra condición de país petrolero con las resultas colocadas en manos del cacique de turno. Mi respuesta hubiere sido:
"Afamado señor entrevistador inglés, si usted viviese en un país donde el 90 por ciento de unos fabulosos ingresos por exportación le entran directamente al gobierno, solo entonces usted tendría la posibilidad de comprender la imposibilidad de tener una democracia real, no obstante el número de elecciones… entonces usted tendría que acostumbrase a ver cosas como a su reina vestida en minifalda fabricada de palmas del color que al cacique le guste, bailandito, y una sociedad humillada observándola mudamente. Pero, mientras eso no ocurra, le garantizo que usted no tiene la menor idea de lo que pasa en Venezuela, ni podrá jamás entenderlo… así que no perdamos el tiempo. Buenas noches".
Ruego que algunos de los nuevos diputados a la Asamblea se dediquen a informarse sobre lo que es luz y aire libre, para entonces buscar una puerta esperanzadora para el futuro del país, para que no perdamos más tiempo buscando solo con urgencia puertas de salida de emergencia, vez tras vez tras vez.
La puerta de entrada al futuro consiste en librarnos de esa maldición de entregarle a los caciques el inmenso poder de nuestras resultas petroleras, sin que siquiera quede constancia de ello. El día que tales resultas, directamente o vía un fondo completamente aislado de la política, vayan a los ciudadanos, es cuando vamos a poder conocer sobre quiénes saben gobernar y quiénes no.
Políticos y politiqueros, los venezolanos ya llegamos al llegadero y simplemente no queremos confiarles más nuestras resultas petroleras. Si cumplen su función, encantados pagaremos los impuestos que nos correspondan.
Quitémonos la maldición de ser humillados, de la manera que sea, por unos gobernantes independientemente ricos y para quienes, una vez electos, solo somos una molestosa ladilla.
El Universal

14 de octubre de 2010

Una nación de humillados

No es que vayan a sentirse insultados, no los estoy llamando ignorantes, es solo obvio que ustedes los caciques no tienen la menor idea de cómo sembrar el petróleo, así que ahora nos toca a nosotros, los indios, aprender a sembrar. Por supuesto que a unos cuantos de nosotros se nos perderán las semillas, pero por lo menos las habremos comido y bebido sin haber tenido que arrastrarnos ante quien sea el cacique de turno. La verdad sea dicha, actualmente solo somos una nación de súbditos humillados y eso tiene que acabar.
Con solo tres integrantes de la reciente electa Asamblea que presenten una ley que obligue al Estado traspasar, vía un fondo, directamente a los venezolanos un porcentaje de las resultas petroleras, basta para comenzar a formalmente identificar quiénes tienen confianza en el pueblo y quiénes solo son otros vulgares quítate-tu-para-ponerme-yo.
En 1948 se implementó el 50-50 el "fifty-fifty" con el cual el Estado percibía lo mismo que las empresas de las resultas petroleras; y en 1976 el 0-100, o el "todito para el Estado, su cacique y sus caciquillos".
Dios quiera que en una fecha no demasiado lejana se inicie la transición hasta otro 50-50, ésta vez el 50 para el Estado y el 50 para los ciudadanos. Por supuesto, a la larga, con un 20% para el Estado por administrar la industria le debería bastar y sobrar.
Ya veré mi correo electrónico de nuevo inundarse con los chillidos de quienes con eso creen que atento en contra de la fibra moral del venezolano; acusándome de querer convertir a Venezuela en una sociedad de rentistas. ¿Más de lo que hoy somos? Si eso fuese cierto, lo que promuevo más bien podría calificarse como la independencia o la libertad de los rentistas.
Pero la verdad verdadera es que solo los caciques y sus caciquillos son los rentistas: y el pueblo solo es un receptor de las migajas que dejan aquellos, o, en traducción vulgar del significado real de las palabras de Juan Pablo Pérez Alfonzo, de los excrementos.
La realidad es que unas cuantas resultas petroleras entregadas en efectivo a los ciudadanos no alcanzarían para convertirlos en rentistas pero sí ayudarían a sacarlos del trance del "hay -más" y que hoy los tiene sentados en la orillas de las malas carreteras del país esperando los frutos de una cosecha, en vano.
Es absolutamente increíble como en África se está imponiendo el uso de los teléfonos celulares para todas las transacciones bancarias… y como oí alguien recientemente decir, por primera vez en la historia habrá más pobres que adinerados con acceso a servicios financieros. Qué maravilla el día que recibamos nuestras semillas por el celular y podamos dedicarnos a ser ciudadanos sembradores en lugar de ser los tontos tontos-útiles del cacique de turno.
Ese día, por ejemplo, podremos con un celular decidir libremente en qué preferimos gastar o invertir, en lugar de requerir de un carro para cobrar algo de las resultas petroleras que el cacique ha decidido entregar en gasolina regalada.
¿Entre tantos diputados, habrá tres que confíen más en nosotros los ciudadanos que en el Estado, y que se atrevan a buscar sacarnos del estado de humillación en que estamos empantanados, presentando esta propuesta o una similar?
Publíquese en la web la lista de los diputados venezolanos que no confían en los ciudadanos venezolanos. Para comenzar, todos se encuentran en ella, nuevos y viejos.

26 de agosto de 2010

¿Hasta cuándo tanta paja?

"Asamblea Nacional Constituyente: En nombre y representación del pueblo soberano de Venezuela, en ejercicio del poder constituyente originario… para transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permita el funcionamiento efectivo de una democracia social y participativa… 
Decreta la siguiente Exposición de Motivos de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: 
Capitulo IX: De los Derechos Ambientales: En lo que se refiere a los derechos ambientales, la Constitución, además de establecer por vez primera en nuestra historia constitucional un Capítulo especialmente dedicado a los mismos, supera, con una visión sistemática o de totalidad, la concepción del conservacionismo clásico que sólo procuraba la protección de los recursos naturales como parte de los bienes económicos. 
En efecto, anteriormente la protección jurídica del ambiente se caracterizaba por una regulación parcial cuyo principal objeto era la conservación de los recursos naturales. Ahora, impulsados por una necesidad y una tendencia mundial, los postulados constitucionales exigen que la normativa en esta materia responda a políticas ambientales de amplio alcance que se inscriban en los parámetros contenidos en los tratados internacionales de carácter ambiental, todo ello con el objeto de garantizar un desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable, en el que el uso de los recursos por parte de las presentes generaciones no comprometa el patrimonio de las futuras… 
Así, el Estado, con el objeto de garantizar un desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable, protegerá el ambiente… al tiempo que velará por un medio ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, gocen de especial protección… 
Por otra parte, como una garantía insoslayable para la protección del ambiente se dispone que en todos los contratos que la República celebre, o en los permisos que se otorguen, que afecten recursos naturales, se considerará incluida aun cuando no estuviere expresa, la obligación de conservar el equilibrio ecológico… 
Aunado a ello, los principios contenidos en este Capítulo encuentran su transversalización axiológica en el texto constitucional, a través de otras disposiciones y principios que tienen como finalidad el desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable de la Nación. Así, encuentra fundamento constitucional la obligatoriedad de la educación ambiental, las limitaciones a la libertad económica por razones de protección del ambiente…". 
¡Y en Venezuela, la gasolina se regala y los vehículos se privilegian con dólares preferenciales! 
Las citas dejan fuera más de la mitad de lo escrito sobre los derechos ambientales en la exposición de motivos, aun así… ¿hasta cuándo hemos de transformar tanta paja en tanta paja? ¿Una Constitución se hace para irrespetarla, adrede? 
Además, el regalar el inmenso valor de la gasolina, sólo a quienes la usan, constituye una imperdonable injusticia social y una violación constitucional de todas sus proclamas de "igualdad" y a lo cual ningún cacique de turno puede estar autorizado, por mucho que la Constitución le reserve al Estado la actividad petrolera, por razones de "conveniencia" nacional. 
P.S. "transversalización axiológica" ¡Qué finura! ¡Qué intelectuales! ¿Dónde nos escondemos?

22 de julio de 2010

El piano de la abuela

Hay un análisis económico venezolano muy tradicional y el cual, por sonar tan malditamente lógico, ha entrampado el desarrollo económico de nuestro país. Recientemente me llegó al correo electrónico otra de sus tantas versiones: 
"El problema central del modelo económico petrolero es que seguimos vendiendo materia prima, y ningún país en el mundo se ha desarrollado por esa vía. Quien vende materias primas debe luego comprar, a precios mayores, los productos elaborados por quienes compran la materia prima. Venezuela no ha desarrollado la industria petroquímica, ni la química orgánica industrial. Eso sí sería desarrollo y producción real de riquezas en el país". 
Esa tesis se basa en un espejismo. El solo hecho que la providencia haya colocado bajo la superficie de Venezuela un recurso natural no renovable valioso como el petróleo, no tiene por qué en lo más mínimo significar que nuestro país tenga unas ventajas comparativas especiales para hacer algo productivo con el petróleo, distinto al de extraerlo. 
Justamente por querer buscar exprimir la última gota del potencial económico de nuestros recursos naturales no renovables, de manera directa o indirecta, hemos destruido mucho del valor del petróleo que se había captado; sin lograr traducirlo en beneficios duraderos que fortalecen al país. En otras palabras, si de la abuela heredamos un piano, eso no tiene por qué significar que todos o alguien de la familia deban tener condiciones especiales para ser pianista... a juro. 
Lo que sí es cierto es que un país que extrae grandes cantidades de petróleo y lo vende a buen precio recibe unos ingresos en divisas que mantendrán muy alto el valor de su moneda y por ende le dificultara ser competitivo en los demás bienes transables, a menos por supuesto que todos los ingresos se guarden en el exterior. Tal efecto, conocido como la enfermedad holandesa, la curo Holanda convirtiéndose en un gran centro de recepción y despacho comercial para toda Europa, lo que no requiere producir mucho en Holanda. 
En Venezuela, necesitando urgentemente de crear empleos, tanto para conservar la paz social como para diversificar las bases económicas de nuestro futuro, la planificación estratégica de la economía debe: 
Con mucha transparencia basar sus análisis en los verdaderos costos de oportunidad. Sistemas cambiarios como el actual no hacen sino enviar señales económicas que engañan y causan trastornos a la economía. 
Asegurar que cualquier subsidio marginal otorgado esté en función de maximizar la cantidad y la calidad de empleos creados por recurso sacrificado; y comunicando tal apoyo de manera pública e inteligible. 
Buscar que todos apoyos oficiales otorgados sean generales para así permitir que sea el mercado quien los evalúe y determine en que deben ser utilizados. 
Saber que el venezolano, a cuenta del ingreso petrolero, tiene que buscar emplearse en actividades con posibilidades de generar un alto valor agregado; y jamás permitirse a cuenta del petróleo, no estar entre los mejor profesionales. En este sentido, el petróleo, tal como la nobleza, no permite sino obliga. 
Lástima que el cacique de turno no quiera debatir estos temas, a cuenta de que inmerso en sus complejos complejos, detesta que sus ocurrencias tengan competencia. ¿Cuán bajos deberán ser nuestros ingresos petroleros para ser competitivos en el mundo de los gallineros verticales?

15 de julio de 2010

¡Súbase! ¡2.500 por ciento!

Si fuese un candidato a la Asamblea, defendería una propuesta de aumentar los precios de la gasolina al nivel al cual se comercializa internacionalmente, en poco tiempo… algo así como un 2.500 por ciento en dos años.
Por supuesto me dirán que con esa propuesta jamás sería elegido asambleísta, a lo cual solo les respondo que no me interesa para nada ser asambleísta si no es para corregir lo que se debe corregir.
¿Qué hay mejores momentos políticos para corregir lo de la gasolina? ¡Mentira!, el mejor momento para corregir una horrible aberración es… ¡ya!
El recurso natural no renovable más valioso de nuestro país lo despreciamos profundamente, regalándolo a un precio menor que el agua. Noruega, otro país petrolero que sabe más de valorizar lo suyo, vende la gasolina cien veces (100) veces más cara que Venezuela.
¿Cómo podemos esperar tener un transporte público que funcione cuando éste tiene que competir con un transporte privado con gasolina regalada?
¿Cómo podemos hablar de justicia social si regalando la gasolina se roba el 10% del PIB a los más pobres de los pobres, traspasándolo a quienes no han hecho ningún merecimiento distinto al de ser simples compradores de gasolina?
¿Cómo podemos hablar de responsabilidad ambiental para con el planeta del cual todos somos indígenas?
¿Cómo nos permitimos ser el hazmerreír de todo un mundo que considera lo de regalar la gasolina como otro primitivo excentricismo tropical?... "¡Papá míralos como andan desnudos y sucios!".
¿Qué la comitiva del cacique de turno ya roba y desperdicia suficiente? ¡Por supuesto! ¿Pero qué tipo de excusa es esa para no arreglar lo que se debe arreglar? Qué ponga la gasolina a Bs. 2 por litro y veremos si se le permite al cacique hacer tan fácilmente lo que-le-de-la-gana con esos recursos.
Si la oposición quiere ser una alternativa real tiene que ser algo muy distinto a una más educada, elegante y sofisticada continuación de lo mismo.
No hay absolutamente nada en nuestra Constitución que sugiere permitirle al cacique de turno el regalar la gasolina, hasta fuera del presupuesto, y, si es por eso… ¿por qué no nos regala las pepitas de oro que se extraen también… o los lingotes de aluminio?
Y que no nos vengan los asambleístas que tienen la responsabilidad de ejercer el control sobre el Gobierno y la administración pública nacional con el que no saben… por cuanto cada vez que llenan sus tanques de gasolina ellos mismos participan en el reparto del botín petrolero.
Y que no nos vengan los políticos con que las encuestas indican que más de un 70% de la población no quiere un aumento en el precio de la gasolina… eso no es excusa de nada… y un cacique sin el liderazgo suficiente como para poder corregir tal malvado crimen económico contra Venezuela simplemente debería entregar el plumaje y renunciar.
¡Que vivan los contrabandistas de extracción! ¡Son de-facto los defensores suplentes del valor de nuestro petróleo!
Desde el extremo del centro les reclamo a los venezolanos que celebren el día del petróleo, en señal de agradecimiento por esa riqueza natural que la providencia nos ha legado… para ver si así finalmente aprendemos a respetar lo nuestro.
El día que los venezolanos voten por quién creen le hará mejor al país, en lugar de votar por quién creen más los favorecerá en la repartidera de las resultas petroleras… ese día Venezuela comenzará a ir lejos.

1 de julio de 2010

Pelícanos enchumbados


Los venezolanos tenemos mucho en común con aquellos pobres pelícanos pardos enchumbados de petróleo, víctimas del derrame petrolero en el Golfo de México.
En la web, cortesía de un desconocido, leemos sobre el proceso de “Como limpiar un pelicano engrasado”
1. Encontrar un pelicano engrasado: El pelícano necesita ser rescatado de forma segura y deberá ser transportado al sitio de limpieza preparado. Generalmente los “engrasados” están exhaustos, hambrientos y en riesgo de hipertermia y necesitarán descansar unos 5 días antes de pasar por el estresante proceso de limpieza.
2. Limpiar con aceite vegetal: No se trata de desplumarlo o freírlo sino frotarlo con aceite tibio. El aceite vegetal ayuda a descomponer el aceite que está impregnado en las plumas del ave.
3. Lavado: Darle un baño fregándolo suavemente. Use un cepillo de dientes para las plumas, hisopos de algodón en los ojos y una toalla suave; cuidado de no introducir jabón en el pico. El baño tomará al menos una hora, dependiendo del tamaño de tu pelícano. Procura trabajar con alguien más, necesitarás su ayuda.
4. Enjuague: Una vez tengas el huacal lleno de agua café grasosa y la suciedad se haya desprendido de las plumas, hay que dar un enjuague generoso con manguera.
5. Secado y recuperación: No necesitas una toalla para secarlo, solo deja que se escurra solito. Después es mejor darle 7-10 días de recuperación para que acumule fuerza y vuelvan a crecerle las plumas perdidas.
Ahí terminan las indicaciones, pero como de seguro el proceso no puede estar contemplando sumergir de nuevo al pobre pelicano en el petróleo, queda sin respuesta el ¿donde lo ponen? ¿En Miami?
Lamentablemente no hay un recetario similar sobre como limpiar al venezolano y muy especialmente cuando se requiere devolverlo a su hábitat natural. Muchos expertos internacionales buscan vender sus servicios profesionales para librarnos de la maldición petrolera pero, como ellos nunca la han sufrido, jamás llegan a entender el alcance del enchumbado.
Lo que sí es seguro es que aquello llamado Socialismo del Siglo XXI, eso sí que no funciona, jamás hemos estado tan enchumbados de petróleo … como cuando ordenes para acá, ordenes para allá, el cacique de turno nos usa como su patio de cuartel en donde jugar a general… como cualquier Michael Jackson con su Neverland.
Y por supuesto una limpieza a fondo, vía la creación de comunas y cooperativas, sólo podría lograrse mientras éstas sean totalmente voluntarias y no sólo respuestas interesadas a propuestas interesadas.
Un planteamiento importante que parece unir a los que se llaman oposición es el seguir más de cerca la intención de la Constitución, descentralizando el derrame petrolero y haciéndolo pedazos a nivel de municipios. Si bien un cacique local nos puede resultar igual o hasta más odioso que un cacique central, reconozco que por lo menos esta vía nos dejaría abierta la alternativa de poder mudarnos a cualquiera de los otros 334 municipios, en Venezuela, y no obligarnos a vivir en exilio… como pelícano pardo recién limpiado.
Este es un tema existencial para Venezuela. No dejemos que lo calle el interés de quienes aspiran a ser caciques, para sabrosamente servirnos. Sigo creyendo que lo mejor que podemos hacer es repartir nuestras resultas petroleras en gotas iguales por ciudadano, para que así el petróleo pueda aceitar sin enchumbar nuestras alas.