Mostrando las entradas con la etiqueta enfermedad holandesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta enfermedad holandesa. Mostrar todas las entradas

27 de septiembre de 2017

¿Cuánto puede acumular un Fondo Petrolero de Venezuela antes de que algunos le den palo a la piñata?


El Fondo Petrolero Noruego ha acumulado un trillón de dólares en activos, unos $200.000 por cada noruego. Bien hecho Noruega, pero mosca noruegos, hay momentos en que mucha riqueza no distribuida atrae malas ideas y malos distribuidores.
En The Economist leemos que el fondo noruego ganó "100.000 millones de dólares en el último año, en gran medida gracias al boom mundial del mercado de valores en 2017".
Y en su gestión, seguramente por haber sido tan exitoso, ahora se permite “actuar cada vez más como un accionista activista, que opina sobre la remuneración de los ejecutivos, el comportamiento ético, los asuntos ambientales, el empleo de menores de edad y muchos otros asuntos sociales". Pregunto:
¿Cuál sería la reacción si ahora el fondo noruego de repente, debido a condiciones de mercado adversas, perdiese un 20% de su valor?
¿Habrá un político noruego que proponga que gran parte de la fortunas que tiene el fondo sea compartida antes de que sea demasiado tarde?
¿Habrá algunos noruegos que pregunten “¿cuánto nos cuesta dicha digna conciencia de inversión social?”
Y cuando el fondo comience a pagar más de lo que le entra, entre otros debido a los cambios demográfico que eleva el porcentaje de los noruegos de mayor edad, escucharemos entonces de sus jóvenes un "¿y nosotros?"
Y no estoy especulando demasiado. En 1990 se llamaba El Fondo Petrolero de Noruega. En el 2006 le cambiaron el nombre a Fondo de Pensiones del Gobierno de Noruega.
Un fondo que no tiene exactamente identificado sus beneficiarios es un fondo que puede terminar muy mal.
¿Además, acaso la solo existencia de un fondo de esa naturaleza y con tantos recursos no comienza a cambiar poco a poco el carácter nacional? ¿Se habrían aventurado los Vikingos noruegos adentrarse en mares peligrosos si ya estuviesen en posesión de $200.000 o mucho más, cada uno de ellos?
¿Que le sugeriría yo a mis amigos noruegos? Que recen mucho para que su precioso fondo no se convierta en algo feo. Y quizás que vuelvan al nombre original y, siempre que repartan algo, lo hagan vía un Dividendo Petrolero pagado por igual a todo noruego. Eso que un fondo que ha producido tanta riqueza en el extranjero termine sólo pagándole las pensiones a los viejitos de unas generaciones sortarias me suena tan triste. 

En Venezuela de seguro ya oiremos expertos ofreciéndonos hacernos ricos como los noruegos. Hay que pararlos, como igual hay que parar a quienes han malgastado o robado la fortuna petrolera que la providencia le lego a nuestro país.
Por supuesto, Noruega justificó mucho su fondo con el tener que retener los ingresos extranjeros en el extranjero para así evitar la enfermedad holandesa de una moneda sobrevaluada. Pero Noruega ya era entonces una nación más desarrollada con necesidades mucho menos inmediatas. Venezuela tiene prioridades más urgentes.
Mucho más importante que un fondo petrolero nacional extremadamente rico, es la existencia de ciudadanos capaces, no dependientes y no sumisos. Noruega había logrado otro tipo de desarrollo social cuando inicio su fondo en 1990.
Una nación donde los niños se están muriendo o creciendo desnutridos, mientras que la gasolina se regala, no está social o mentalmente preparada para tener un Fondo Petrolero.
Venezuela tiene el precio de gasolina mas bajo del mundo, US$ 0.01 por litro, Noruega el mas alto, US$ 2.04 por litro. Mientras que Noruega respeta el petróleo, Venezuela claramente lo irrespeta. ¿Qué más les puedo decir?
En 1974 fui designado el primer gerente de diversificación del Fondo de Inversiones de Venezuela. Me bastaron dos semanas para saber que ese fondo no funcionaría y renuncie.
Para construir una ciudadanía que pueda llevar nuestra nación a un futuro mejor de manera sostenible, considero indispensable distribuir a todos los venezolanos, por igual, las resultas petroleras, para que ellos sean sus sembradores
¿Quién de verdad puede creer que de haber administrado los ciudadanos cada quien sus resultas petroleras lo hubieren hecho peor que nuestros sabelotodos?
@PerKurowski

14 de febrero de 2015

Venezuela merece más que un “Quítanos-a-estos-pa-poner-a-estos”

En el Financial Times de Londres de hoy, Febrero 14 2015, Tom Burgis escribe “Nigeria destejida”. Lo subtitulan: “El petróleo debería haber hecho rico al país. En cambio, ha distorsionado su economía, allanado el camino para una clase política corrupta - y a su vez matando a una floreciente industria textilera". Leemos:
“Miles de millones de dólares asignados para arreglar las centrales eléctricas degradadas y la red de transmisión en ruinas, han sido despilfarrados o robados… 
A mediados de la década de 1980, Nigeria tenía 175 textileras, hoy todos menos 25 cerraron. De las 350.000 personas empleadas en la industria de su apogeo, todos menos 25.000 han perdido sus puestos de trabajo… Los 500.000 agricultores que cultivaban el algodón para las textileras ya no lo hacen. Los empleos formales en Nigeria son escasos y valiosos… Hay, 16 fábricas en China dedicadas a producir textiles con un distintivo ‘Hecho in Nigeria’ cosido en estos. 
[Y eso es] sólo uno de los síntomas de la privación en Nigeria. La clase política nacional abandono su deber cívico para alinear sus propios bolsillos. El tejido social ha sido rasgado… La violencia se ha convertido en el tenor de vida.
Nigeria tiene todo: tierras fértiles, gran riqueza natural, universidades que hicieron de los nigerianos profesionales la envidia de África… Pero el petróleo ha enfermado del corazón de Nigeria.
En Nigeria, la venta de petróleo crudo y gas natural genera alrededor del 70 por ciento de los ingresos del gobierno; en el recién nacido Sudán del Sur la cifra es de 98 por ciento. Los impuestos, los ingresos aduaneros … todo de lo que el Estado depende en las naciones desarrolladas para financiarse y que requiere de la aprobación de los ciudadanos - importa mucho menos que quedarse con el dinero de las resultas petroleras. En 2014 neto del petróleo, solo el 4% de los ingresos fiscales dependían de los ciudadanos. 
Nigeria ha pagado un altísimo precio por el dudoso honor de ser el mayor productor de petróleo del continente.”

Amigos compatriotas, veamos a Nigeria y veamos a nuestro propio país. Aceptemos que es imposible competir con el petróleo y por lo que si no hacemos algo muy drástico al respecto, estamos condenados a vivir del petróleo, con todas las degeneraciones económicas y políticas que eso implica.
¿Qué hacemos? Como saben llevo mas de una década y mas de 100 artículos publicados, en El Universal antes que fuese censurado, proponiendo que por lo menos para librarnos de la maldición política y social del petróleo, debemos entregarle directamente a los ciudadanos su cuota parte de las resultas petroleras.
Pero quizás lo que deberíamos hacer, es simplemente destruir el 80 por ciento de nuestra capacidad de extraer petróleo, para así permitir que en su lugar pueda brotar una nación con ciudadanos libres no subyugados; y cuyo futuro depende de sus propias capacidades y no de las ocurrencias de sus siempre nuevo-ricos caciques.
Lamentablemente, en la actualidad, en Venezuela, carecemos de un plan distinto al de “quítanos-a-estos-pa-poner-a-estos”
@PerKurowski

22 de julio de 2010

El piano de la abuela

Hay un análisis económico venezolano muy tradicional y el cual, por sonar tan malditamente lógico, ha entrampado el desarrollo económico de nuestro país. Recientemente me llegó al correo electrónico otra de sus tantas versiones: 
"El problema central del modelo económico petrolero es que seguimos vendiendo materia prima, y ningún país en el mundo se ha desarrollado por esa vía. Quien vende materias primas debe luego comprar, a precios mayores, los productos elaborados por quienes compran la materia prima. Venezuela no ha desarrollado la industria petroquímica, ni la química orgánica industrial. Eso sí sería desarrollo y producción real de riquezas en el país". 
Esa tesis se basa en un espejismo. El solo hecho que la providencia haya colocado bajo la superficie de Venezuela un recurso natural no renovable valioso como el petróleo, no tiene por qué en lo más mínimo significar que nuestro país tenga unas ventajas comparativas especiales para hacer algo productivo con el petróleo, distinto al de extraerlo. 
Justamente por querer buscar exprimir la última gota del potencial económico de nuestros recursos naturales no renovables, de manera directa o indirecta, hemos destruido mucho del valor del petróleo que se había captado; sin lograr traducirlo en beneficios duraderos que fortalecen al país. En otras palabras, si de la abuela heredamos un piano, eso no tiene por qué significar que todos o alguien de la familia deban tener condiciones especiales para ser pianista... a juro. 
Lo que sí es cierto es que un país que extrae grandes cantidades de petróleo y lo vende a buen precio recibe unos ingresos en divisas que mantendrán muy alto el valor de su moneda y por ende le dificultara ser competitivo en los demás bienes transables, a menos por supuesto que todos los ingresos se guarden en el exterior. Tal efecto, conocido como la enfermedad holandesa, la curo Holanda convirtiéndose en un gran centro de recepción y despacho comercial para toda Europa, lo que no requiere producir mucho en Holanda. 
En Venezuela, necesitando urgentemente de crear empleos, tanto para conservar la paz social como para diversificar las bases económicas de nuestro futuro, la planificación estratégica de la economía debe: 
Con mucha transparencia basar sus análisis en los verdaderos costos de oportunidad. Sistemas cambiarios como el actual no hacen sino enviar señales económicas que engañan y causan trastornos a la economía. 
Asegurar que cualquier subsidio marginal otorgado esté en función de maximizar la cantidad y la calidad de empleos creados por recurso sacrificado; y comunicando tal apoyo de manera pública e inteligible. 
Buscar que todos apoyos oficiales otorgados sean generales para así permitir que sea el mercado quien los evalúe y determine en que deben ser utilizados. 
Saber que el venezolano, a cuenta del ingreso petrolero, tiene que buscar emplearse en actividades con posibilidades de generar un alto valor agregado; y jamás permitirse a cuenta del petróleo, no estar entre los mejor profesionales. En este sentido, el petróleo, tal como la nobleza, no permite sino obliga. 
Lástima que el cacique de turno no quiera debatir estos temas, a cuenta de que inmerso en sus complejos complejos, detesta que sus ocurrencias tengan competencia. ¿Cuán bajos deberán ser nuestros ingresos petroleros para ser competitivos en el mundo de los gallineros verticales?