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16 de agosto de 2014

No vendan Citgo… ¡regálenla!

…al que más barato ofrezca refinar nuestro crudo
Entiéndalo… es perfectamente posible que los robos en una Citgo nuestra, sean mayores que en una Citgo de otros…
Quizás si Venezuela estuviese pagando las nulas tasas de interés que paga los Estados Unidos pudiese opinar distinto, no lo creo… pero ése no es el caso por mucho rato… lamentablemente.
En El Universal el 23 de Mayo de 2000 escribí: “lo anterior es razonable evidencia de que PDVSA le ha vendido a CITGO petróleo a precios más bajos que los del mercado, distorsionando así los verdaderos resultados de su gestión.” ¡Y nadie me lo ha refutado hasta el día de hoy!
Jamás me gusto lo de Citgo. El verdadero rendimiento que nos produce el petróleo está en su extracción. Si necesitamos refinarlo, esos servicios, y que con la excepción de algunos momentos donde se dan ciertos cuellos de botella producen unas tasas de rendimiento ínfimas sobre inversión comparado con la extracción de petróleo, sencillamente se deben comprar al mejor precio. 
Y, si absolutamente nos da un teque-teque de que tenemos que tener esa capacidad de refinación, pues que por lo menos esa se ubique en Venezuela para que si perdemos dinero lo perdamos en Venezuela
“Nuestro petróleo es pesado y contiene mucho azufre, por lo que resulta más difícil de vender que el néctar de nuestros competidores. Gracias al Programa de Internacionalización de PDVSA, basado principalmente en la compra de una serie de refinerías especializadas, parecería que hasta la fecha hemos logrado superar ese obstáculo o por lo menos así nos lo dicen y así lo creemos. No obstante, es triste que nuestra confianza en PDVSA deba resultar de un inmenso acto de fe y no de contundentes respuestas a las preguntas y dudas que flotan en el ambiente.
Hay quienes se preguntan si nuestras refinerías verdaderamente son usadas para procesar crudos pesados, al existir información que apunta a que muchas de ellas procesan crudos livianos y que seguimos contratando con terceros la refinación de los pesados.
Aún cuando suene increíble, hay quienes sospechan, que el verdadero trasfondo de estas adquisiciones obedece a un intento de PDVSA por asegurar que ciertos flujos financieros queden fuera del alcance de las garras de su propietario. En tal sentido, hay quienes llegan a sostener que nuestros tecnócratas petroleros están tan aislados del resto del país, que prefieren que PDVSA pague impuestos al 35% en los Estados Unidos, que pagar el 66% en Venezuela, sólo porque eso le resulta menos oneroso a La Corporación.
Hay quienes piensan que de decidir PDVSA vender algunas de estas refinerías, probablemente no recuperaría su inversión, salvo que se incluya dentro del precio la garantía de un contrato de suministro de crudo a descuento. Algunos sostienen que eso fue justo lo que pasó cuando PDVSA las compró, es decir, que los precios de adquisición fueron demasiados altos, porque de antemano incluían la plusvalía que se podría derivar de una relación preferencial con PDVSA.
Siempre me he preguntado si no resultaría más efectivo vender nuestros crudos directamente en el mercado, así sea con grandes descuentos, en lugar de incurrir en los costos de ejercicios tipo Citgo, tan difíciles de controlar, más aún cuando la propia Citgo, en documentos públicos [Forma 10-Q/A que Citgo entregó a la Comisión Nacional de Valores de los Estados Unidos, el 24 de Enero del 2000], reconoce que de todas maneras le compra petróleo a PDVSA a precios por debajo del mercado”
Y eso de asegurar mercados que de todas maneras depende antes que nada de quien quiera vender petróleo al mejor precio ajustado por calidad y transporte, jamás me convenció. En Marzo de 2001 en El Universal escribí sobre “El cuento de la participación”
Y lo anterior, cuando eso sin duda podía tener repercusiones para mi actividad profesional como consultor en Venezuela, lo escribía y lo gritaba a los cuatros vientos, y sin que nadie lo refutase… aún  cuando era la época en que, a PDVSA, ni con el pétalo de una flor… 
“Citgo tiene tres componentes: 
Una red de franquicias gasolineras que desean surtirse con gasolina de calidad aceptable para revenderla al mejor precio… por lo que con tener la gasolina de calidad aceptable al mejor precio basta… las demás ganancias, son de los dueños de las franquicias. 
Unas refinerías que refinan petróleo no venezolano. Por cuanto la refinación de petróleo, en términos generales, aun para eficientes entes privados, ha resultado, en promedio, ser un negocio muy mediocre, tales refinerías constituyen un negocio público más que mediocre para Venezuela. Hubo una ventana de oportunidad para venderlas a buen precio cuando hace no mucho la capacidad de refinación era especialmente escasa… ya no. 
Unas refinerías que refinan petróleo venezolano y que, sin tener petróleo venezolano que refinar, no justificarían ni siquiera el pago a un guachimán para que cuide sus pedazos de hierro. 
En suma, jamás hubo razones por las cuales pagar algo por Citgo, como jamás habrá razones de esperar algo en pago por Citgo. 
Si alguien ahora dice que espera conseguir unos 10.000 millones de dólares por Citgo, es por cuanto alguien espera regalarle unos 10.000 millones de dólares o más a Citgo, mediante unos contratos de suministro de petróleo venezolano a descuento… igualitos a los contratos de suministro de petróleo venezolano a descuento que permitieron a Citgo disfrazar, desde su principio, la extrema pobreza de sus resultados financieros. En otras palabras, alguien tendría la intención de crear sobre nuestro petróleo otra hipoteca china para beneficiar su propio ahora, sin preocuparle nuestro mañana... ¿vomitivo eh?”
Y en Febrero de 2013 en El Universal explicaba además que eso de un tal Joe Kennedy regalando petróleo nuestro en los Estados Unidos, a nombre de Citgo y de su dueño, su cacique de turno, me resultaba insoportable.
Y por lo cual hoy no tengo la menor intención de ponerme a defender el que Citgo no se venda… 
Eso sí… que se regale a quien más barato se ofrezca a seguir refinando nuestros crudos de acuerdo a las necesidades… o a quien se comprometa construir unas nuevas refinerías… pero en Venezuela
Eso sí… que no la vendan caro sólo por cuanto le colocan otra hipoteca anti-constitucional a nuestro petróleo para hacerse de unos reales, cn los cuales continuar su ya más que obvias y hasta confesas vagabunderías.
Así que, Usted  interesado en Citgo, sepa que no le enviaremos ni un solo barril por debajo del valor de mercado… no importa lo que digan los corredores actuales, nuestra constitución no nos permite entrar en ese tipo de arreglos.
Y perdóname… pero ser propietarios de refinerías de petróleo… operadas por algunos funcionarios del estado en el exterior… compradas, ni siquiera diseñadas o construidas por nosotros…eso no tiene absolutamente nada que ver con “el gran futuro de Venezuela”… francamente merecemos mucho más… y si no es así, pues entiendo perfectamente a nuestros jóvenes que huyen.
PS. Hasta el día de hoy no hay ni un solo estudio independiente sobre lo que Citgo le ha dado a Venezuela, desde que en 1986 de compro el 50% o desde 1990 cuando se adquirió el 100%, que nos permite opinar mucho sobre el tema. ¿No les parece extraño?
PS. Un Tweet: Lazard Se le informa que hay como 1 millón de ciudadanos profesionales venezolanos vigilando que no ocurra nada raro con la venta de Citgo
PS. Ese Tweet en ingles: Lazard for your info… there are about 1 million professional Venezuelan citizens concerned about there´s no hanky-panky going on with Citgo

2 de junio de 2011

Patrioteros de pacotilla

Defender la patria por cuanto crees que te conviene políticamente, no tiene nada que ver con defender la patria y todo con explotar a la patria. Hay quienes hoy se rasgan las vestiduras ante una relativamente inofensiva expresión de disgusto de Estados Unidos por el hecho cierto de mantener el gobierno actual de Venezuela, y Pdvsa, una abierta amistad con un gobierno, Irán, y que se declara como enemigo de muerte de Estados Unidos.
¿Pero dónde está, por ejemplo, las protestas de cualquiera de estos agitados, cuando la Florida de verdad castigó a Venezuela prohibiendo el uso de la Orimulsión para la generación de su energía?
¿Pero dónde está, por ejemplo, las protestas de cualquiera de estos agitados, cuando Europa aumentaba de mes a mes los impuestos al consumo de la gasolina y con ello le imponían un arancel de facto a nuestro principal producto de exportación?
¿Sí, dónde estaban en ese entonces los Chávez, los Vivas, los Maduro, los Flores, los Ramírez rojo rojitos y los demás "petro-patriotas"? Pues calladitos, por cuanto no les convenía a sus pellejitos.
Yo sí me expuse, hasta al ridículo, solicitando por escrito, justamente en el DAILY JOURNAL que leían todos los estadounidenses, el boicotear a Mickey Mouse en Disney por lo de la Orimulsión. Yo sí publique más de cuarenta artículos sobre el tema de los impuestos al consumo de la gasolina y por cierto mi primer artículo en EL UNIVERSAL versaba justamente sobre ese tema.
En tal sentido tengo todo el derecho moral de decirles a estos patrioteros de pacotilla que se callen, que la defensa de Pdvsa comienza por casa y que lo que Estados Unidos ha asomando no le hará ni remotamente el mismo daño a nuestra querida Venezuela que su extraordinariamente mala administración, tanto de nuestra empresa extractora del petróleo como de nuestras resultas petroleras.
Ah, pero ya los oigo... todo eso es por cuanto Kurowski se opone a nuestra nueva y revolucionaria Pdvsa. Pues sí me opongo a ella, cómo no, pero, a diferencia de los cobardes oportunistas, también puedo evidenciar haber criticado la vieja Pdvsa, cuando me parecía que debería ser criticada.
¿Dónde están por ejemplo sus cuestionamientos, a tiempo, sobre varios de los aspectos del proceso de centralización de Pdvsa y de Apertura y que ciertamente podrían ser cuestionados? Yo sí critique públicamente la centralización de Pdvsa y varios aspectos de la Apertura, no después, sino durante.
¿Dónde está por ejemplo sus cuestionamientos sobre la venta a Citgo de petróleo a precios subsidiados, sólo para mostrar que esa empresa era rentable... así hubiere que pagar impuestos en Estados Unidos? Yo sí lo critique como lo que era, un engañoso abuso.
Fueron los soldados de Estados Unidos quienes liberaron a mi padre, un soldado polaco, del campo de concentración, por lo que le tengo un inmenso afecto por ese país. No obstante no vacilo ni un instante en criticar a Estados Unidos si hacen algo que considere vaya directamente en contra de los intereses de mi nación, o en contra de los intereses de su nación, puesto que eso es lo que hacen los amigos.
Por alguna razón la gran mayoría de los venezolanos llevamos una espinita antiyanqui por dentro, pero volver esa espinita en un maligno tumor, sólo se le puede ocurrir a un gobierno cancerígeno. Hagan un referéndum en Venezuela y pregúntenle a la ciudadanía que de tener que elegir a quién prefieren de aliado y amigo, a Estados Unidos o a Irán. ¡Atrévanse!

18 de febrero de 2010

La neo-apertura petrolera

Soy uno de los muy pocos que en su momento protestó varios de los aspectos de lo que se conoció como la Apertura Petrolera. La inmensa mayoría de quienes hoy aireadamente la protestan nunca dijeron ni pío en ese entonces. En este blog de Petropolitan pueden encontrar las evidencias de esto.

Lo anterior me concede un particular derecho moral para criticar lo que de nuevo encuentro idénticamente mal o hasta peor en la neo-apertura petrolera recientemente anunciada por este desgobierno.

Antes permítame aclarar que no tengo nada en contra de qué actividades petroleras sean acometidas por empresas privadas, aún cuando por supuesto siempre las prefiero venezolanas. No obstante y por cuanto sin una organización como la OPEP el petróleo solo se valorizaría a su costo marginal de extracción, sin para nada tomar en cuenta el hecho de ser un recurso no renovable, estoy convencido que nuestra extracción petrolera debe estar estructurada de manera tal que nos permita ser un miembro creíble y colaborador de la OPEP.

Para que lo anterior se dé es necesario que se cumplan dos condiciones. La primera es que el petróleo se encuentre formalmente en manos de Estado, para evitar la aplicación de leyes en contra de la cartelización y que se aplican esencialmente al sector privado y, la segunda, que el país pueda aumentar o disminuir el volumen de extracción de la forma más flexible que le sea posible.

Los de la apertura original no consideraron para nada lo anterior pero, hasta que presenten evidencias de lo contrario tampoco creo que lo han hecho los neo-aperturistas.

Los de la apertura estructuraron la operación para obtener unos ingresos por anticipados para PDVSA y el Gobierno a cuenta de recibir menos en el futuro; y eso de exprimir el petróleo por adelantado jamás me ha gustado, como tampoco me gusta que los de la neo-apertura hayan, con sus bonos, hecho exactamente lo mismo.

Los de la apertura procedieron gastar el dinero obtenido en tonterías tales como remodelar las estaciones de gasolina y estoy seguro que los de la neo-apertura harán hasta algo peor, como regalárselos a otros.

Los de la apertura la defendieron con el cuento chino de que la economía interna de Venezuela se reactivaba por la actividad relacionada con el aumento en la extracción petrolera, los de la neo-apertura insólitamente nos echan el mismito cuento de la dinamización.

Los de la apertura invitaron a todo venezolano que así lo desease a ser testigo de los actos públicos de la licitación, proveyéndoles de mucha documentación, los de la neo-apertura mantienen hasta a los suyos en las tinieblas

Los de la apertura tenían por lo menos una cierta defensa en que los precios del petróleo solo estaban en 11 dólares por barril y por lo tanto no tenían recursos para acometer las inversiones, los de la neo-apertura, tendrán por el contrario que cargar con la vergüenza histórica de haber dilapidado o robado todos los recursos con los cuales no habría ninguna necesidad de esto.

Los de la apertura hicieron lo suyo en un país donde por lo menos los poderes públicos estaban razonablemente constituidos, los de la neo-apertura lo hacen sin siquiera contar con una Asamblea legítima.

Los inversionistas de la apertura pueden haber quedado sorprendidos en su buena fe ante las acometidas posteriores… los inversionistas de la neo-apertura no podrán argumentar tal cosa.

http://www.eluniversal.com/opinion/100218/la-neo-apertura-petrolera

24 de septiembre de 1999

Close to crying "Yankee go Home"

I am a Venezuelan of European background and was born a few years after the end of World War II. I grew up under the influence of Audie Murphy movies and comic strips that extolled the valor and sacrifice of American soldiers in their efforts to save Europe from the clutches of fascism. As an adolescent, although against the Vietnam War, my little piece of American heart prevented me from participating in public protests outside the US Embassy, and even more so from flag burning.

However as I am nearing my fiftieth birthday, I suddenly have an incredible urge to yell “Yankee Go Home”. This occurred most recently when I read another of Rowan's articles, in this case blasting away at the latest changes implemented at PDVSA.

Theoretically, had we successfully arrived at the end of the opening of the oil industry, the recent cuts in production, which have had such positive effects over the last few months, would have been impossible to execute since the private sector would have to be compensated. The oil opening per se implied a departure, albeit clandestine, from OPEC. Since I have never been convinced that OPEC was losing relevance, I publicly opposed this oil opening policy, asking that its implications be democratically discussed.

I also considered that the Venezuelan oil industry benefited from being divided into several different entities. Even though this evidently represented additional costs, it was a good way of achieving mutual and cross supervision by experts in the industry. Therefore, when we were sold a restructuring based on supposed and overestimated savings (an annual figure of US$ 2 billion was brazenly bandied about) and which simply implied a total centralization of power, I loudly cried foul.

We were told that due to the lack of internal resources it was necessary to invite foreign capital to participate in the development of basic activities such as exploration and production. Soon after, as if by magic, resources suddenly appeared tand were quickly invested in the “strategic” but very poorly explained building of gasoline stations that could also sell fast food. I felt misled and publicly informed PDVSA that the risk of Kuwait building a gas station in Las Mercedes in Caracas in order to compete directly and sell its ultra-light gasoline to the local market was really very slight.

I also protested, and continue to do so, when PDVSA, in the face of an upward trend in outsourcing of services, created the CIED in order to sell seminars and courses to captive clients. I protested and continue to protest when PDVSA, without much explanation, used an inmense amount of resources to finance studies of commercial ports in rivers in the eastern part of the country, for example.

The President of PDVSA should occupy his post as if he were a soldier on a battlefield on a sacred national mission. It wrenched my soul to see how he thinks he is a General Patton instead, and finds his way onto an entire page of the Wall Street Journal as Executive of the Year. Perhaps it should have been Entrepreneur of the Year.

Three years ago, as I traveled in the interior of the country, I observed how high interest rates, new taxes and a foreign exchange policy that in real terms strongly revalued the national currency were taking the country on a wild ride towards recession. At that point, while expressing my anguish at the possibility of a permanent loss of jobs, the then President of PDVSA, as if he were any common politician on TV, happily informed whoever would listen, that Venezuela was "condemned to success”. I almost cried with rage.

Last week, Rowan wrote that PDVSA’s ex-President, Luis Giusti, had produced a bonus of US$ 2.3 billion for the state with the oil opening - as if this were not simply the fruit of oil income perceived in advance, unfortunately already frittered away.

Rowan wrote: “Giusti’s strategy was brilliant. From a national perspective, Giusti was a patriot”. With respect to the recent changes at PDVSA, he wrote: “The development of this country has just been set back twenty years. The only institution in active transition to modernization, professionalism and meritocracy in Venezuela has been sacked. It’s been vandalized, ruined by ideologues from a Dark Age”.

I recently registered a NGO called Petropolitan, and through it I am fighting against the taxes on oil products imposed by a majority of the oil consuming countries of the world. These charges prevent oil-producing countries from receiving what they should rightly be receiving from the sale of their non-renewable resources.

The real value of an item of goods is normally measured at the consumer level, and in this sense the average value of a barrel of oil in the world might have already surpassed US$ 100. Of that value, up to a few months ago, the producer only received US$ 10, and today still has to settle for a meager US$ 20. I hope that someday when the absurd confiscation by taxmen in the developed world is eliminated, they will receive, say US$ 40 or more. If this defense of what is rightly ours classifies me in Rowan’s world as being one of the ideologues of the Dark Ages, then that is exactly what I am, and am proud of being so.

Daily Journal, Caracas, September 24, 1999